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La Traición en Vísperas de la Boda romance Capítulo 1110

Jimena respondió con tono indiferente:

—Dice que le queda de paso.

Dicho esto, levantó la vista y miró hacia el lado opuesto.

Liliana caminaba del brazo de la señora Solís. Habían comprado bastantes cosas, pero no contrataron a ningún asistente de compras del centro comercial.

Regina parecía su criada, siguiéndolas por detrás cargada con bolsas de todos tamaños.

Jimena solo las miró un instante y apartó la vista.

Violeta también lo notó y murmuró:

—La verdad es que Regina da lástima.

—Cada quien elige su destino —dijo Jimena sin emoción.

Violeta asintió.

—Es cierto.

Federico no era un hombre tacaño.

En los tres años que salieron, Regina pudo haber cambiado su vida por completo, pero no lo hizo.

Eso solo significaba que Regina no sabía aprovechar las oportunidades.

O tal vez, que Regina no podía renunciar al supuesto afecto familiar de los Solís.

Fuera cual fuera el caso, Jimena no lo comprendía.

Pero respetaba su suerte.

Como Federico aún no llegaba, Jimena dio otra vuelta con Violeta.

Violeta ya estaba cansada y con sueño, así que bajaron juntas al estacionamiento subterráneo.

Apenas entraron, escucharon sollozos provenientes de un rincón.

Era una mujer llorando desconsoladamente.

Violeta y Jimena se miraron y caminaron hacia el origen del llanto.

La mujer, que lloraba con la cabeza agachada, sostenía un celular; no se sabía con quién hablaba.

Su llanto era tan lastimero que provocaba ganas de ayudarla.

Sin embargo, su figura estaba oculta en las sombras, por lo que no se veía bien.

Violeta preguntó en voz baja:

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

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