Tenía que llevar a Isa a Valdemar y debía informarle a David.
La llamada se conectó.
—¿Qué pasa? —se escuchó la voz fría del hombre.
—Mañana voy a llevar a Isa a Valdemar —dijo Esmeralda.
Hubo un silencio de dos segundos al otro lado.
—¿Por cuántos días? —preguntó él.
—Una semana aproximadamente.
Al volver sería la primera audiencia del juicio. Aunque el resultado no sería el ideal, necesitaban un veredicto.
—Lleva a los guardaespaldas y a la niñera de Isa —ordenó David.
Que aceptara tan fácilmente sorprendió a Esmeralda.
—¿A qué hora es el vuelo mañana? —preguntó de nuevo.
—Llegaremos a Valdemar a las diez de la mañana.
—Paso por Isa mañana temprano.
Dicho esto, David colgó.
Esmeralda dejó el celular y llamó al encargado en Estados Unidos para preguntar por la situación de la empresa.
North Star no había vuelto a buscarlos y la empresa operaba con normalidad.
Esmeralda suspiró aliviada.
—Bien.
Esa noche, Esmeralda regresó a casa.
A eso de las ocho, Santiago llegó a la residencia de la Garza junto con Álvaro. Aún no habían cenado.
Valentina y la empleada sirvieron la cena.
Mientras comían, Esmeralda preguntó:
—Hermano, ¿cómo les fue hoy con Sky-High Tech?
—Todavía no llegamos a un acuerdo —dijo Álvaro—. César no solo firmó la carta de intención, sino también un contrato de colaboración.
Su tono se endureció al decirlo.


Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La última lágrima de la esposa fea
Me tiene la trama Encantada es un a lástima q cobren para poder seguir en la trama es una delas pocas novelas q tiene diferentes trama no hay mujer sumisa espero poder seguir gracias...