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La última lágrima de la esposa fea romance Capítulo 323

El tono de David no admitía réplicas:

—Isa va a estar fuera y no me siento tranquilo si se queda en otro lado. Debe estar con sus guardaespaldas y niñeras.

Esmeralda miró fijamente al hombre, su rostro se oscureció, pero al final no dijo nada y subió al auto.

Isa agitó la mano despidiéndose de su papá.

Dylan arrancó el coche, seguido por el vehículo de los guardaespaldas.

Al llegar al aeropuerto, Camilo, Abril y Lidia ya las esperaban.

Al ver a la escolta detrás de ellas, Camilo rio:

—¿Acaso David tiene miedo de que secuestres a Isa?

Esmeralda no quiso hablar del tema.

—Vámonos.

Dos horas después, el avión aterrizó en Valdemar.

Originalmente, Esmeralda pensaba quedarse con Abril, pero con los guardaespaldas y niñeras a cuestas, tuvo que ir al lugar que David había dispuesto.

—No te preocupes —dijo Abril—, si tienes trabajo en el día, manda a Isa conmigo.

Esmeralda asintió.

Camilo se fue directo a la sucursal de Valdemar.

—Instala a Isa primero y luego vienes.

—Sí, está bien.

Esmeralda e Isa subieron al auto que envió David. Abril tenía cosas que hacer con Lidia, así que no era conveniente llevarse a Isa en ese momento.

Residencial Nuevo Prado.

Una de las tres zonas residenciales más lujosas de Valdemar, con arquitectura estilo europeo, rodeada de naturaleza y paisajes increíbles.

El Rolls-Royce entró en la villa.

El mayordomo salió a recibirlas con respeto.

Isa se había quedado dormida en el trayecto, así que Esmeralda la bajó en brazos. Las habitaciones ya estaban listas.

Esmeralda subió a Isa. Cuando la niña despertó, almorzó con ella.

—La señora tiene que ir a trabajar por la tarde. ¿Te portarás bien aquí, Isa?

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