El tono de David no admitía réplicas:
—Isa va a estar fuera y no me siento tranquilo si se queda en otro lado. Debe estar con sus guardaespaldas y niñeras.
Esmeralda miró fijamente al hombre, su rostro se oscureció, pero al final no dijo nada y subió al auto.
Isa agitó la mano despidiéndose de su papá.
Dylan arrancó el coche, seguido por el vehículo de los guardaespaldas.
Al llegar al aeropuerto, Camilo, Abril y Lidia ya las esperaban.
Al ver a la escolta detrás de ellas, Camilo rio:
—¿Acaso David tiene miedo de que secuestres a Isa?
Esmeralda no quiso hablar del tema.
—Vámonos.
Dos horas después, el avión aterrizó en Valdemar.
Originalmente, Esmeralda pensaba quedarse con Abril, pero con los guardaespaldas y niñeras a cuestas, tuvo que ir al lugar que David había dispuesto.
—No te preocupes —dijo Abril—, si tienes trabajo en el día, manda a Isa conmigo.
Esmeralda asintió.
Camilo se fue directo a la sucursal de Valdemar.
—Instala a Isa primero y luego vienes.
—Sí, está bien.
Esmeralda e Isa subieron al auto que envió David. Abril tenía cosas que hacer con Lidia, así que no era conveniente llevarse a Isa en ese momento.
Residencial Nuevo Prado.
Una de las tres zonas residenciales más lujosas de Valdemar, con arquitectura estilo europeo, rodeada de naturaleza y paisajes increíbles.
El Rolls-Royce entró en la villa.
El mayordomo salió a recibirlas con respeto.
Isa se había quedado dormida en el trayecto, así que Esmeralda la bajó en brazos. Las habitaciones ya estaban listas.
Esmeralda subió a Isa. Cuando la niña despertó, almorzó con ella.
—La señora tiene que ir a trabajar por la tarde. ¿Te portarás bien aquí, Isa?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La última lágrima de la esposa fea
Me tiene la trama Encantada es un a lástima q cobren para poder seguir en la trama es una delas pocas novelas q tiene diferentes trama no hay mujer sumisa espero poder seguir gracias...