—Es solo una pluma, no seas coda —se burló David.
Esmeralda le lanzó una mirada de fastidio pero no dijo nada. Guardó el contrato en su bolso y se lo colgó al hombro.
—Quédate a comer antes de irte —dijo él.
—Tengo cosas que hacer. Vendré a ver a Isa saliendo del trabajo.
David no insistió.
La acompañó a la puerta.
—Maneja con cuidado.
Esmeralda no respondió; se subió a su auto y arrancó.
David regresó a la casa.
Recibió una llamada:
—Señor Montes, la señorita Santana tuvo un accidente de coche.
Hacía media hora, Enzo había mandado gente para llevar a Clara al aeropuerto, pero en un descuido de los guardaespaldas, ella se escapó y fue golpeada por un vehículo.
Ya la habían trasladado de urgencia al hospital.
La razón por la que Enzo quería enviarla fuera del país era parte del acuerdo con Inés: sacar a Clara de San Pedro para que se calmara las cosas, mientras él negociaba con Gabriel.
Esmeralda regresó a su oficina.
Mientras respondía mensajes de trabajo, abrió Instagram sin querer y vio una publicación de David. Era solo una foto, sin texto. La foto era de su pluma fuente.
Esmeralda frunció el ceño.
Le mandó un mensaje: [¿Para qué subes eso a Instagram?]
David contestó rápido: [Subo lo que quiero, ¿también vas a controlar eso?]
Esmeralda arrugó la nariz y le dio flojera contestarle.
Justo cuando dejó el celular, este vibró. Era Manolo.
—Papá.
—Esme, ¿ya comiste?
—Todavía no, voy a ir ahorita. ¿Pasó algo?
—No has venido a casa en varios días, ¿mucho trabajo?
—Es cierre de año, hay muchísimos pendientes, pero me estoy cuidando, no te preocupes.
—Bueno, pero ven a comer el fin de semana, ¿sí?
—Está bien.
Enzo estaba en la puerta con expresión grave. Al ver a David, dijo:
—Llegaste.
Inés solo le dirigió una mirada.
—¿Cómo está? —preguntó David.
—Parece que no es grave —respondió Enzo.
En ese momento se abrió la puerta.
Sacaron a Clara en silla de ruedas. Se veía demacrada. Al ver a David, se le llenaron los ojos de lágrimas y comenzó a llorar con una expresión de víctima total.
Inés corrió hacia ella.
—¿Qué dijo el médico?
Tenía una costilla fisurada, pero nada crítico; tratamiento conservador. Como el coche en el aeropuerto no iba rápido y ella traía un abrigo grueso, lo peor fueron las manos, que se raspó al caer. Las traía vendadas.
Llevaron a Clara a una habitación privada.
El médico terminó de acomodar los vendajes.
David y Enzo esperaban afuera.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La última lágrima de la esposa fea
Hola! Los capítulos 490 en adelante están incompletos Gracias x tus esfuerzos x traducir las novelas. Excelente trabajo...
Cuando continúan con el resto de la historia increíble que lo dejen a uno así....
Cuando la se actualiza?...
Me tiene la trama Encantada es un a lástima q cobren para poder seguir en la trama es una delas pocas novelas q tiene diferentes trama no hay mujer sumisa espero poder seguir gracias...