Gabriel levantó la vista y, al ver a la mujer en la puerta, se quedó pasmado un momento. No la reconoció hasta que ella habló:
—Doctor Loyola.
Gabriel disimuló su sorpresa y dijo:
—Pásale.
Esmeralda se quitó el cubrebocas y entró.
—Doctor, cuánto tiempo.
Gabriel sonrió con gentileza.
—Cuánto tiempo. Casi no te reconozco.
Esmeralda esbozó una sonrisa de autodesprecio.
—Con estas fachas, casi no me atrevo a venir a verlo.
Gabriel rodeó el escritorio.
—Es normal que el cuerpo cambie con el embarazo. Te recuperarás después de que nazca el bebé. Siéntate.
Esmeralda se sentó en el sofá.
Gabriel le sirvió un vaso de agua tibia.
—Ponte cómoda.
Esmeralda lo tomó.
—Gracias.
Gabriel miró su vientre abultado.
—¿Cuántos meses tienes?
—Veinticinco semanas.
—Entonces para cuando empiece el semestre a finales de enero, apenas estarás en fecha de parto.
—Quería pedirle un favor, profesor. ¿Podría posponer mi ingreso?
No podía evitar el parto, pero realmente no quería perder esta oportunidad.
Gabriel se puso serio.
—¿Por qué quieres ir?
Esmeralda bajó la mirada.
—David se va a divorciar de mí en cuanto nazca el bebé. No quiero seguir con este tormento. Quiero empezar mi propia vida de nuevo.
Seis meses no son mucho tiempo, pero para ella se habían sentido como toda una vida.
Gabriel frunció el ceño. Ver a aquella chica alegre y adorable transformada de esa manera evidenciaba el sufrimiento físico y mental por el que había pasado.
—Me alegra que hayas decidido recuperarte. David y tú no eran compatibles. Seguro encontrarás a alguien que te ame de verdad.
Esmeralda asintió con la mirada baja.
En su momento, Gabriel no estuvo de acuerdo con que ella trabajara como asistente de David, pero ella insistió y terminó pagando el precio.
De pronto preguntó:
—Doctor Loyola, ¿qué piensa usted realmente de David Montes?
Gabriel guardó silencio un instante y dijo despacio:
—Es alguien que hará lo que sea para lograr sus fines. Para él, el beneficio está por encima de todo; probablemente no conozca el amor.
—¿De verdad?
Pero la ternura que le mostró a aquella chica joven en el hospital no podía ser fingida. Seguramente solo se rebajaba así por alguien a quien amaba profundamente.
Solo una mujer joven y hermosa era digna de él.
Esmeralda no preguntó más.
Preparó su carta de renuncia con antelación.
David manejaba las finanzas del Grupo Montes, incluyendo bancos y fondos de inversión. En un mundo tan despiadado y lleno de intrigas, haber heredado el núcleo del negocio y expandirlo demostraba que no solo tenía una mente brillante, sino también un corazón de hielo.
Esmeralda llegó a la empresa y se topó con David bajando de su auto.
Su figura imponente en traje irradiaba autoridad. La riqueza y el estatus le daban un encanto maduro irresistible.
—Señor Montes.
Los empleados saludaban con respeto.
Esmeralda reaccionó, bajó la cabeza y retrocedió dos pasos.
El hombre pasó de largo como si no la hubiera visto.
Esmeralda le entregó su renuncia a Lucía.
Lucía ahora era la secretaria de David.
Antes, ella había sido subordinada de Esmeralda.
Cómo da vueltas la vida.
Ahora Esmeralda estaba bajo sus órdenes.
Cuando degradaron a Esmeralda, todos se sorprendieron. Ella se había convertido en asistente del presidente nada más graduarse.
Para ese puesto no solo se necesitaba capacidad, sino también buena imagen, y Esmeralda era común en ambos aspectos. Sin embargo, fue elegida, lo que probaba que su talento compensaba su falta de atractivo.
El presidente, siempre estricto, solía elogiarla.
Pero Lucía tenía claro algo: Esmeralda era una trepadora, una «naca» que quería pescar marido rico metiéndose en la cama del jefe. Por muy capaz que fuera, no valía nada. Por eso el señor Montes la detestaba.
Lucía miró la renuncia, barrió con la mirada su vientre y sonrió con sarcasmo.
—Hay que tener un poco de dignidad. Mírate en un espejo. No creas que por tener un hijo del presidente ya la hiciste. Fíjate en quiénes son los Montes y quién eres tú.
Nadie en la empresa sabía que ella y David ya estaban casados.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La última lágrima de la esposa fea
Cuando la se actualiza?...
Me tiene la trama Encantada es un a lástima q cobren para poder seguir en la trama es una delas pocas novelas q tiene diferentes trama no hay mujer sumisa espero poder seguir gracias...