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La última lágrima de la esposa fea romance Capítulo 629

Esmeralda respondió:

—Mis vacaciones ya casi se terminan, tengo que regresar antes para organizar todo. Me regresaré mañana junto con ustedes.

Álvaro asintió, aprobando la idea:

—Me parece bien.

Isa presentó a Lidia con Iris y los demás; el grupo de niños no tardó en empezar a jugar y divertirse juntos.

David se dirigió a Marcelo y le pidió:

—Primo, échame la mano y atiende a Álvaro, por favor.

Marcelo lo miró fijamente y soltó:

—¿En serio le estás echando ganas ahora?

David esbozó una ligera sonrisa y dijo:

—Te lo encargo.

Marcelo se acercó a Álvaro para saludarlo. Ambos estrecharon manos con educación y reserva mutua.

Los invitados comenzaron a llegar de forma sucesiva; todos formaban parte de la alta sociedad y los círculos de poder locales. Había empresarios compatriotas, sudamericanos y nativos del lugar. Como se trataba del cumpleaños de Isa, las familias invitadas llevaron también a sus propios hijos.

David se encargó solo de recibir y atender a todo el mundo. Esmeralda evitaba toparse con él a toda costa.

David no trató de obligarla a nada, así que los demás invitados ni siquiera tenían idea de que la mamá de Isa la estaba acompañando en su día especial.

El círculo social de Isa por esos lares resultó ser bastante amplio, ya que parecía conocer prácticamente a todos los niños invitados.

Varios niños no paraban de dar vueltas alrededor de ella, hablándole sin parar y entregándole regalitos. Por otro lado, Raúl y Bruno protegían celosamente a su primita, como si fueran sus guardaespaldas personales, asustados de que alguien se la fuera a robar; si algún niño cruzaba más de un par de palabras con Isa, enseguida lo interrumpían.

Abril y Esmeralda estaban sentadas en una banca en el jardín observando jugar a los niños y mirando a la pequeña Isa siendo el centro de atención a lo lejos.

Abril no pudo evitar comentar en tono reflexivo:

—Dime una cosa, cuando Isa crezca... ¿qué tipo de hombre, de lo más top del mundo, va a necesitar ser para poder conquistarla? Con la obsesión que trae David con consentirla, yo creo que muy pocos tipos van a estar a su altura.

—Todavía es muy chiquita, no hace falta adelantarnos tanto —dijo Esmeralda.

La noche comenzó a caer paulatinamente.

Capítulo 629 1

Capítulo 629 2

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