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La última lágrima de la esposa fea romance Capítulo 737

Sentía que sus papás se habían reconciliado.

Tras dejar a Isa en el colegio, David llevó a Esmeralda a Inversiones Gracia.

De repente, Esmeralda comentó.

—El proyecto de Evergreen Capital simplemente no encaja con Zenith. Redactaré una propuesta para ellos.

David, que iba mirando por la ventana, apartó la vista al escucharla y se volvió hacia ella.

—Vaya que tienes talento para inventarte trabajo cuando no lo hay.

Esmeralda clavó la vista al frente y sentenció.

—Ese es asunto mío.

Poco antes del mediodía, Esmeralda recibió inesperadamente un archivo de David. Lo abrió con curiosidad y, al ver el contenido, se quedó pasmada.

Era una propuesta de colaboración corporativa. La leyó con detenimiento; el proyecto no era de Evergreen Capital, pero se ajustaba a la perfección a las necesidades de Zenith.

Obviamente, conseguir un proyecto de esa magnitud era un juego de niños para él. Lo que a otros les costaría sudor y lágrimas sin siquiera garantizar resultados, para David Montes bastaba con decir una palabra.

¿Eso significaba que se lo quería entregar a Zenith?

Tras analizar el proyecto, Esmeralda se quedó en silencio un buen rato antes de enviarle un mensaje.

*¿Qué intentas decir con esto?*

David no tardó en contestar.

*Para Zenith, esto es mil veces más útil que cualquier propuesta que tú puedas redactar. Si el problema se puede solucionar de un solo golpe, que así sea. Además, tú no puedes garantizar que tu propuesta no presentará ningún contratiempo para ellos.*

Esmeralda se quedó en silencio contemplando la pantalla; no podía rebatir sus argumentos.

Si Zenith conseguía el proyecto y luego ellos mismos echaban a perder la oportunidad, eso sería pura y exclusivamente culpa suya.

En cambio, con la propuesta que ella estaba preparando, no podía ofrecer una garantía del cien por ciento de que no habría fallos. En el pasado, al elaborar planes para otras empresas, siempre surgían imprevistos durante la ejecución que obligaban a hacer ajustes sobre la marcha, lo que terminaría alargando su vinculación con el asunto.

David añadió.

*Piénsalo bien.*

Esmeralda tecleó.

*Entendido.*

Justo cuando iba a cerrar la aplicación de Messenger, el hombre envió un último mensaje.

*En un rato alguien te llevará el almuerzo a la oficina.*

El dedo de Esmeralda vaciló sobre el ratón. Finalmente escribió:

Capítulo 737 1

Capítulo 737 2

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