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La última lágrima de la esposa fea romance Capítulo 809

Isa respondió:

—Tener bebés es muy difícil. Mamá está enferma y todavía no puede tener uno. Hay que esperar a que ella quiera para que me dé un hermanito o hermanita.

Olivia miró a Esmeralda, quien observaba a Isa con una sonrisa tierna y llena de cariño; no parecía haber ninguna otra emoción en su rostro. Olivia comentó:

—Isa es una niña que sabe preocuparse por los demás. Es una bendición para ustedes tener a una hija tan comprensiva e inteligente.

Esmeralda asintió y, con una leve sonrisa, le contestó:

—Así es.

En ese momento, Esmeralda recibió una llamada de Manolo.

—Hola, papá.

—Esme —se escuchó la voz de Manolo—. Vale dice que mañana tiene que acompañarte al hospital de nuevo, así que ven a casa hoy mismo.

El día anterior, en Ciudad Hidalgo, la hija del especialista en medicina natural le había contactado a un médico en San Pedro que podría hacerle sesiones de acupuntura.

—De acuerdo —respondió Esmeralda.

Terminó la llamada.

—¿Vas a dormir a casa de tus padres esta noche? —preguntó Olivia.

Al escuchar las palabras "casa de tus padres", a Esmeralda le parecieron extrañas, pero asintió y dijo:

—Mañana tengo que hacer un par de cosas.

—Entonces quédate a cenar con nosotras y luego te vas, supongo que no será muy tarde, ¿verdad?

—No hay problema, me iré después de la cena.

—Perfecto.

Alrededor de las cinco de la tarde.

David la llamó; al saber que Olivia y Emilia estaban en casa, le dijo:

—Acompaña a nuestras cuñadas a cenar, yo volveré lo más pronto posible.

—Esta noche iré a mi casa —le avisó Esmeralda.

—¿Pasó algo? —preguntó David.

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