Las dos intercambiaron un par de cortesías.
Luego, Cecilia sacó de su bolso el documento impreso y se lo entregó a Marisa.
—Vi esto en la oficina del señor Montes anteayer. Es evidente que sigue con la idea de divorciarse.
Marisa tomó el documento y comenzó a hojearlo. Cuando llegó a la sección que detallaba la compensación económica para Esmeralda, frunció el ceño al ver las cifras.
Pero mientras su hijo estuviera decidido a divorciarse, ella no tenía nada que objetar.
Realmente no toleraba a una mujer tan interesada como Esmeralda.
—Incluso si lo hace por Isa, David tiene sus límites. Ningún hombre soportaría a una mujer así.
—Sin embargo, por el momento parece que el señor Montes no tiene prisa en hacer que ella firme —añadió Cecilia.
La mirada de Marisa se oscureció y comentó:
—Ya que David ha preparado estos papeles, esperaremos unos días más a ver qué sucede.
Esmeralda llegó a su casa.
Valentina la invitó a sentarse para charlar un rato y le contó que uno de los proyectos más importantes de la compañía de Álvaro, Apeiron Systems, había sido bloqueado y no lograba la aprobación.
Apenas ese día habían descubierto el motivo.
—El padre de David fue quien movió los hilos en el gobierno; gracias a eso, Apeiron Systems ni siquiera pasó la fase inicial del proyecto.
Al escuchar eso, Esmeralda frunció el ceño y su rostro se tornó sombrío. Recordó la llamada de Marisa de aquel día y lo que Jaime le había contado. Los problemas de Evergreen Capital debieron haber surgido justo durante el tiempo que David la había llevado a Australia.
Jorge Montes no solo quería ponerla en ridículo, sino que le estaba cobrando todo a la familia de la Garza.
—Nosotros no estamos a la altura de la familia Montes, todo esto no es más que una demostración de poder para humillarnos —suspiró Valentina con amargura—. Pero a fin de cuentas, fuimos nosotros quienes nos arrastramos para conseguir este matrimonio; el dinero de los Montes salvó la empresa de tu padre. Si ahora nos menosprecian, no nos queda más que aguantar. Tenemos que resignarnos.
Esmeralda apretó los puños. Sabía que, si no hubiera sido útil para la familia Montes en ese entonces, la habrían obligado a abortar y la habrían echado a la calle sin contemplaciones, incluso habiendo quedado embarazada.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La última lágrima de la esposa fea
Hola! Los capítulos 490 en adelante están incompletos Gracias x tus esfuerzos x traducir las novelas. Excelente trabajo...
Cuando continúan con el resto de la historia increíble que lo dejen a uno así....
Cuando la se actualiza?...
Me tiene la trama Encantada es un a lástima q cobren para poder seguir en la trama es una delas pocas novelas q tiene diferentes trama no hay mujer sumisa espero poder seguir gracias...