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La última lágrima de la esposa fea romance Capítulo 836

Se quedó mirando cómo Esmeralda e Isa entraban a la casa.

Luego, David arrancó el coche y se marchó.

Álvaro no estaba en casa; Valentina comentó que había quedado de salir ese día con Abril.

—Por fin tiene algo de tiempo libre. Ojalá las cosas se le den bien y se asiente de una vez.

Esmeralda sonrió dulcemente. —No importa cuán ocupado esté, mientras Álvaro tenga buenas intenciones. Qué suerte que Abril tiene tiempo libre. Déjalos que vayan a su propio ritmo, mamá, no le metas presión.

Valentina suspiró. —Ya lo sé, solo era un comentario. Dejemos que la naturaleza siga su curso, todo depende del destino de ambos.

—Mhm.

En la sala de estar.

Manolo y Valentina se quedaron platicando con Esmeralda.

Isa corría tras su tío por todas partes, mientras que el bebé, que ya casi cumplía los dos años, caminaba tambaleándose detrás de ellos. La casa entera se llenó con las risas y la alegría de los niños.

Estaban todos disfrutando el almuerzo cuando...

La niñera entró a toda prisa.

—Señor, señora... hay gente del tribunal en la puerta.

Al escuchar esto.

La familia entera se paralizó.

—¿Gente del tribunal? ¿Para qué? —preguntó Valentina.

—No lo sé. Preguntan por el señor.

Valentina y Esmeralda clavaron la mirada en Manolo.

Él estaba igual o más confundido que ellas.

—Esme, quédense aquí con los niños. Tu papá y yo iremos a ver qué pasa.

Obviamente, Esmeralda no iba a quedarse de brazos cruzados. Le pidió a la niñera que vigilara a Isa y al bebé, y salió del comedor junto con ellos.

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