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La última lágrima de la esposa fea romance Capítulo 85

Por el tono de voz, Esmeralda supo que estaba hablando con Clara.

Cuando colgó, Esmeralda lo miró sin decir nada.

David se levantó, la miró y dijo:

—Voy a pedir que traigan el coche para llevarlas de regreso.

Esmeralda rechazó la oferta con frialdad:

—No hace falta, puedo decirle a mi chofer que venga por nosotras.

David observó la indiferencia y el distanciamiento de la mujer. Al final no dijo nada y salió de la sala de descanso.

Esmeralda se quedó paralizada en su lugar por unos segundos.

—Esme, siéntate un rato.

Esmeralda volvió en sí, asintió y sacó su celular para llamar a Matías.

El reporte médico estaba sobre la mesita de centro.

Valentina lo tomó y lo leyó. El doctor les dio algunas indicaciones detalladas y luego se retiró.

Veinte minutos después, Matías llegó al hospital en el coche.

Esmeralda no regresó a la villa.

Desde Nochebuena había quedado con Paula para ir a tomarse una sesión de fotos de embarazo. Como la fecha del parto estaba cada vez más cerca, quería tener un recuerdo.

Alrededor de las dos de la tarde.

El estudio fotográfico reservado estaba en un centro comercial exclusivo.

Paula la estaba esperando en la entrada del centro comercial.

Al ver a Esmeralda, Paula se acercó, la tomó del brazo y dijo:

—¡Vámonos!

La sesión duró casi dos horas. Escogieron las fotos ese mismo día; Esmeralda no necesitaba marcos ni nada por el estilo, así que las fotos retocadas le llegarían en unos tres días.

Al salir del estudio, Esmeralda preguntó:

—¿Qué se les antoja cenar? Yo invito.

Paula rio:

—No es lo que se nos antoje a nosotras, es lo que tú puedas comer ahorita.

—Mientras no sea nada muy condimentado, lo que sea está bien —dijo Esmeralda.

Capítulo 85 1

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