La señora Gloria estaba de pie a un lado en ese momento. Pero, a medida que Ivana se probaba la ropa, la expresión de la mujer se fue tornando desdeñosa.
Sin ningún reparo, agarró un elegante traje de falda azul y le dijo a Ivana:
—Señora, no puede elegir la ropa solo porque le gustan los colores llamativos. Esto es demasiado exagerado. Si sale a la calle con esto, se reirán de usted y dirán que no tiene clase.
Ivana bajó de inmediato la prenda que le había gustado y tomó un deslumbrante vestido largo de pedrería.
—Eso tampoco sirve. Parece ropa de un club nocturno. ¡Ni se le ocurra ponérselo!
Ivana, que aún no conocía los códigos de ese mundo, confió en la supuesta experiencia de la mujer y le hizo caso en todo.
Pero en cuanto se dio la vuelta, la señora Gloria corrió a la cocina a murmurar con Leandra.
—Nuestra nueva señora es de las que nunca ha tenido nada bueno. Ahora que logró casarse con un hombre de dinero, es normal que se comporte así... —bajó la voz y añadió con veneno—: Para ser sincera, le falta mundo. Es muy ordinaria. ¡No entiende de estas cosas!
Leandra se sintió muy incómoda al escucharla.
A sus ojos, aunque Ivana no supiera de lujos, era amable y nunca se quejaba de nada.
Además, al fin y al cabo, ambas eran simples empleadas que cobraban un sueldo de la familia. ¿Qué derecho tenían a menospreciar a la nueva esposa de la casa?
¡Deberían estar agradecidas de tener a alguien tan buena! Pero la señora Gloria, por llevar años sirviendo a familias ricas, se creía con la autoridad de criticar.
¡Eran empleadas! ¡Y esos vestidos costaban lo que ellas ganaban en un mes! ¡Como si alguna vez pudieran pagarlos!
La señora Gloria siguió criticando y le dio un codazo a Leandra.
—¿No crees?
Leandra solo bajó la mirada y siguió limpiando, temerosa de meterse en problemas.
Esa misma tarde, la señora Gloria se sintió aún más envalentonada y comenzó a darle órdenes a Ivana sobre cómo debía vestirse.
—Señora, así no. Esa tela exige un collar de perlas de verdad. Ese collar tan simple que trae no combina para nada.
—Ese color tampoco sirve, la hace ver mayor. Le buscaré otra cosa... esto necesita un chal de tono claro para lucir bien, ¡hágame caso!

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