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Llegas tarde: el divorcio ya está firmado romance Capítulo 90

Yadira se apoyó cariñosamente en el hombro de Nelson.

—¡Comamos fuera hoy! El niño ha estado encerrado en el hospital mucho tiempo. Salir a pasear le ha levantado mucho el ánimo.

Nelson dudó un momento y luego respondió:

—Veremos cómo andamos de tiempo. ¡Lo importante es atender el asunto pendiente!

Al notar la vacilación en su rostro, Yadira frunció ligeramente el ceño.

—Es raro que salgas a jugar con él un día entero. ¿Será que el niño es muy ruidoso? ¿No te gustan los niños?

—¿Cómo crees? —negó Nelson de inmediato, levantando al niño en brazos—. ¡A mí me encantan los niños! ¡Y más aún cuando Jaime es tan bien portado gracias a ti!

El niño soltó una risita ante sus palabras, su carita regordeta y sonrosada era adorable.

Instintivamente, Nelson le picó la mejilla.

Ivana no pudo soportar más. Salió de la librería tambaleándose y se perdió entre la multitud.

En cuatro años de matrimonio, cada vez que no se cuidaban, Nelson la obligaba a tomarse la pastilla, muerto de miedo de que quedara embarazada.

Incluso la noche anterior, él mismo le había dejado el medicamento en la mesita de noche, recordándole que no lo olvidara.

«¿Así habrá pensado mi padre en su momento?».

«Soy como el bebé en mi vientre, ¡solo un accidente!».

Hacía apenas unos días, Ivana se lo había preguntado directamente.

«Nelson, ¿por qué nunca has querido tener un hijo conmigo?».

«¡Porque no eres digna!».

En su momento, esa frase se le clavó en el corazón como una daga. Ahora, era como si alguien sacara lentamente el cuchillo que ya tenía clavado, solo para volver a hundirlo con más fuerza.

Y a ella ya no le quedaba nada que sangrar. Ivana caminaba despacio, sintiéndose completamente aturdida.

En un solo día, sus emociones habían sido una montaña rusa.

Los juramentos de Nelson, la voz de Camila y la risa del niño resonaban una y otra vez en sus oídos, dejándola exhausta.

Absorta en sus pensamientos, salió del centro comercial y, justo cuando iba a cruzar la calle, una mano fuerte la agarró del brazo y la jaló bruscamente hacia atrás.

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