Esos comentarios desagradables realmente habían acabado con cualquier simpatía que pudieran tener por Betina.
—Betina, qué bueno que reconozcas tus errores. Ahora regresa a casa —dijo Marcelo, sin ganas de seguir hablando con ella.
Betina sintió que se le llenaban los ojos de lágrimas.
—¿Marcelo…?
Al ver esto, Leo tosió un poco para intervenir:
—Señorita Betina, Marcelo tiene prisa, debe volver a la empresa para ensayar. ¿Qué le parece si hablan en la noche cuando regresen?
Después de todo, estaban en un lugar público y el internet estaba que ardía en ese momento. Si los hermanos eran captados en medio de alguna escena, Leo tendría demasiado trabajo limpiando el desastre.
Betina no tuvo más remedio que asentir.
—Está bien, entiendo.
Marcelo asintió y, justo cuando estaba por darse la vuelta para irse, Betina lo detuvo, armándose de valor.
—Marcelo…
Él frunció el ceño al mirarla.
—¿Qué pasa ahora?
Betina titubeó un poco antes de soltarlo:
—Es que… mis compañeras de cuarto saben que vas a dar un concierto y no alcanzaron boletos, así que me pidieron si por favor…
Marcelo miró de inmediato a Leo.
—¿Quedan entradas?
Leo puso cara de apuro.
—Híjole… ya se enviaron casi todas, quedan muy pocas.
Marcelo vio la cara de perrito regañado de Betina y suspiró.
Antonella: [¡Dios mío, Betina, qué rápida eres! ¡En mi grupo de la prepa todos se volvieron locos tratando de conseguir boletos y nadie pudo! Cuando los tenga en la mano, voy a presumirles a todos.]
Viviana: [Qué emoción… Pensé que ya no conseguiríamos. Vivir con la hija del hombre más rico tiene sus ventajas, qué suerte tenemos.]
Lo que más le gustaba a Betina era esa sensación de ser adulada. Por eso le aterraba pensar en qué haría si se hiciera público que no era la verdadera hija de la familia Reyes. ¿Cómo podría mantener su estatus en La Concordia?
Después de que las tres la llenaran de halagos, Viviana reenvió de repente la noticia principal del día al grupo y etiquetó a Betina.
Viviana: [@Betina Oye, ¿esto es verdad? ¿Tu hermano de verdad tiene novia?]
La cara de Betina se oscureció al verlo y respondió: [Claro que no, es solo una amiga cualquiera. ¿Ella? ¿Novia de mi hermano? Por favor, no le llega ni a los talones.]
Al notar el tono molesto de Betina, Antonella siguió la corriente de inmediato: [Exacto, yo también pienso que no se merece a nuestro ídolo. Si él va a tener novia, debería ser alguien como tú, Betina: dulce, guapa, amable y con buena familia.]
Viviana: [Ni más ni menos. Betina, tienes que cuidar a tu hermano, esas tipas de ahora son muy vivas.]
Betina: [¿Ella casarse con mi hermano? Ja. Esperen y verán, pronto mi hermano sacará un comunicado diciendo que no son novios. Si no fuera por él, yo ni me sentaría a comer con ella.]

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