Entrar Via

Los Secretos de la Hija Recuperada romance Capítulo 881

Almendra levantó la vista y echó un vistazo; no los conocía.

Sin embargo, la chica que estaba a su lado le resultaba vagamente familiar; debía de ser Regina, la supuesta «reina de belleza» de la facultad.

Era guapa… sí, la verdad es que no estaba mal.

—Bianca, no digas eso, solo están bromeando —susurró Regina con voz suave, poniendo cara de "yo no fui", fingiendo inocencia total.

Bianca volvió a mirar hacia donde estaba Almendra con desdén.

—Regina, todo el mundo sabe que la única que hace buena pareja con el doctor Reyes eres tú. Las demás, ¡que ni lo sueñen!

Regina le sujetó la muñeca.

—Ya basta, Bianca, vámonos.

Almendra soltó una risita burlona y, mirando a Aurora y Natalia que estaban frente a ella con cara de indignación, dijo:

—Escuché al doctor Reyes decir que ahorita no tiene cabeza para romances y que solo quiere enfocarse en su trabajo. ¡No sé qué idiota descerebrado puso mi nombre junto al suyo, qué hueva!

Al escuchar esto, Bianca enfureció. Estaba a punto de contestarle a gritos, pero Regina la jaló con fuerza para llevársela.

—Regina, ¿por qué me jalas? ¿Por qué no me dejaste decirle sus verdades?

Bianca miró confundida a Regina, quien tenía una expresión extraña en el rostro.

—Bianca, ni siquiera la conocemos. Además, lo del foro seguro lo subió alguien aburrido, no hay que hacerle caso.

En el fondo, a Regina le había dolido el comentario.

No sabía si lo que acababa de decir Almendra era verdad o mentira.

«¿Qué quiso decir Almendra? ¿Acaso ella y el doctor Reyes se conocen?», pensó.

—¡Regina! ¡No seas tonta! El doctor Reyes es súper exitoso, además es hijo del hombre más rico. Para cualquiera es difícil verlo, pero ahora lo tenemos aquí en la universidad. Escuché que se va a quedar un tiempo. Si no aprovechas la oportunidad, ¡te vas a arrepentir después!

Bianca se había despertado esa mañana y vio en la página de confesiones de la universidad que alguien comentaba sobre la llegada de gente del Instituto de Investigación, incluido el genio Gilberto.

También vio que alguien estaba emparejando a Gilberto con Regina.

Como notó que a Regina le brillaban los ojos con el tema, se puso a comentar a lo loco en el foro diciendo que el doctor Reyes y Regina eran tal para cual.

¡Quién iba a pensar que algún imbécil emparejaría a la pesada de Almendra con el doctor Reyes! ¡Están ciegos!

Regina sabía que Bianca tenía razón.

Pero las palabras de Almendra la hicieron sentir avergonzada.

Ella era la chica más guapa de la facultad; montones de hombres andaban detrás de ella y nunca les hacía caso. Ahora que por fin sentía un flechazo a primera vista, no sabía si él sentía lo mismo.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Los Secretos de la Hija Recuperada