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Los Secretos de la Hija Recuperada romance Capítulo 950

Almendra ignoró a Betina.

Frida y Simón tampoco pudieron contener la curiosidad:

—Alme, ¿de verdad volvió la mamá de Fabián?

Almendra negó levemente:

—No, mandó el regalo con alguien.

Frida abrió la caja y soltó un grito ahogado:

—¡Ay, Dios mío! ¿Es el collar «Gema del Sol Andino»?

Simón, que conocía la pieza de colección, se acercó de inmediato.

Ahí estaban, 27 esmeraldas colombianas de la más alta pureza, redondas y perfectas, que parecían concentrar la esencia más pura de la naturaleza. Su color era un verde profundo y fascinante, como un estanque de aguas místicas; cada cuenta parecía contar una historia antigua. La textura era tan fina que casi se sentía cálida a la vista, brillando bajo la luz con un resplandor suave que hipnotizaba sin deslumbrar.

—Alme, no puedo creer que te haya regalado algo tan valioso —dijo Simón maravillado.

Betina echó un vistazo y sintió que los ojos le ardían de envidia.

¿Por qué?

¿Por qué ella? ¡Todo eso debería ser para mí, para Betina!

—Es hermosísimo, realmente se lució —dijo Frida emocionada—. Alme, ni siquiera se conocen y ya te manda estas joyas. Dicen que tienes muy buena mano para la medicina… ella siempre ha estado delicada, ojalá algún día puedas revisarla.

Almendra asintió:

—Sí, ya lo hablé con el señor Esteban.

Frida le acarició el cabello con ternura:

—Nuestra Alme es tan considerada, con razón todos te quieren.

Capítulo 950 1

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