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Más que una niña: La rebelde y su protector romance Capítulo 1931

«Mira nada más lo dócil que lo has dejado».

***

Al escuchar el nombre de Darío Alzamora, la sonrisa en el rostro de Lourdes se congeló.

—Perdón.

A Aldana se le escapó por pura inercia.

—No puedes olvidarlo, ¿verdad?

—Ya lo superaré. —Lourdes forzó una sonrisa y cambió de tema—. Por cierto, Aldi, ¿tú puedes saber el sexo del bebé tomándome el pulso?

—¿Quieres saber qué clase de criatura llevas ahí?

«¿Criatura?».

Lourdes apretó los labios, y su buen humor regresó de golpe.

—¡Aldi, es mi bebé! ¡No es una criatura!

—¡Uy, qué protectora! —Aldana sonrió levemente, se acercó a ella y le susurró unas palabras al oído.

¡Pum!

Lourdes la miró sorprendida, con una expresión de total desconcierto.

«¿Un niño?».

«En ese caso, cuando nazca... ¿se parecerá a Darío Alzamora?».

***

Noche de Fin de Año.

Afuera, el ruido de los fuegos artificiales no cesaba; adentro, el ambiente era de una alegre reunión familiar.

Cuando casi terminaban de cenar, Lourdes se armó de valor y se puso de pie.

—Quiero decirles algo a todos.

En un instante, las conversaciones cesaron y todas las miradas se clavaron en ella.

—Yo...

Justo cuando iba a continuar, sintió un revuelo en el estómago y una fuerte oleada de náuseas la invadió.

—¡Agh!

Lourdes no aguantó más y salió corriendo hacia el baño.

Cuando por fin salió... todos estaban sentados en los sofás, mirándola fijamente.

Lourdes apretó los labios, sintiéndose culpable, y murmuró:

—Estoy esperando un bebé.

Vio cómo, a excepción de Aldi, a todos se les caía la mandíbula de la impresión.

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