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Más que una niña: La rebelde y su protector romance Capítulo 2119

Al abrir el paquete de tiras picantes, el aroma salado y ardiente hizo que a Aldana se le hiciera agua la boca.

Sus antojos eran rarísimos; los rumores decían que si querías limón, era niño, y si querías picante, era niña.

Pero los gustos de ella daban unos giros brutales.

Dos días moría por picante, otros dos por cosas agrias, y dos más por cosas amargas.

Y al séptimo día quería tragar de todo.

Esa ruleta de antojos tenía tan confundido a Rogelio que ya no sabía si esperar a un niño o una niña.

Una vez, doña Marcela le había preguntado en secreto qué sexo era el bebé.

Rogelio lo pensó un momento y contestó muy serio: —Debe ser un monstruito porque se le antoja absolutamente todo.

—¡Qué cosas dices, mocoso!

La abuela se enfureció tanto que lo persiguió con su bastón para darle una paliza:

—¡Yo quiero una bisnieta, una bisnieta! Si no es niña, ¡te juro que me la pagas!

Rogelio, completamente perplejo, se señaló a sí mismo: —¿Yo?

—¿Pues quién más?

Jadeando por el esfuerzo de correr, la señora levantó el bastón y le reprochó con dureza: —¡El que define si es niño o niña es el hombre! Si no puedes tener una niña, es por tu culpa. ¿O acaso pretendes culpar a Aldi?

Ese comentario dejó a Rogelio sin palabras.

¿Cómo iba a culpar a su Aldi?

—Y sin importar lo que sea el bebé, más te vale que cuides muy bien de ella —concluyó la abuela.

Lo meditó un instante y le lanzó una advertencia furibunda: —Si ella se siente mal o se pone triste por alguna razón, también te voy a agarrar a bastonazos.

Rogelio: [Cara de payaso.jpg].

***

Mientras ella degustaba distraída su botana picante...

Desde la puerta se escuchó el grito potente de Eva: —¡Señor! ¡Qué milagro que llegó más temprano hoy!

Aldana empalideció, volvió a guardar las tiras picantes en el cajón y se limpió la boca a toda prisa.

—Sí.

Rogelio asintió y le pasó a Eva un pastel que había comprado de camino a casa: —Póngalo en un plato, por favor; a Aldi se le había antojado mucho.

—En seguida, señor.

Eva tomó la caja, y girando hacia el pasillo del estudio, gritó a todo pulmón: —¡LA SEÑORA ESTÁ EN LA OFICINA, SEÑOR, PASE A VERLA!

Capítulo 2119 1

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