Entrar Via

Más que una niña: La rebelde y su protector romance Capítulo 2162

Media hora después.

Los equipos de rescate seguían sin encontrar nada.

La noche era profunda, y la bajada de temperatura había provocado que la espesura de la selva se llenara de niebla, reduciendo drásticamente la visibilidad.

Avanzaban a paso lento, guiados solo por los haces de luz de las linternas.

Encontrar a alguien en esas condiciones era casi imposible.

Y lo peor de todo...

La señora había sido arrastrada por la corriente. Nadie sabía si había terminado río abajo.

Habían pasado más de tres horas.

A ese ritmo, la corriente bien podría haberla llevado hasta el mar.

Las esperanzas de hallarla con vida eran prácticamente nulas.

Todos los rescatistas lo sabían, pero ninguno se atrevía a decirlo en voz alta.

—Jefe, tenga cuidado —dijo Iván, alumbrando el camino detrás de Rogelio.

Parecía haberse torcido el tobillo al bajar las escaleras, y ahora cojeaba, avanzando con evidente dificultad.

—Estoy bien.

Rogelio apartaba frenéticamente la maleza con las manos, gritando el nombre de Aldana a todo pulmón.

—¡Aldi...!

Pero en el valle no se escuchaba nada más que su propia voz ronca.

Iván y Eliseo sentían que se les rompía el corazón por él, pero no podían hacer más que seguir buscando.

***

Río abajo.

En la orilla, entre los matorrales.

Aldana Carrillo abrió lentamente los ojos. Lo primero que vio fue un cielo gris y plomizo.

Estaba empapada de pies a cabeza. El frío la había calado hasta los huesos y sus extremidades estaban tan entumecidas que no podía moverse.

No sabía cuánto tiempo había estado inconsciente; solo recordaba haber caído a las aguas turbulentas.

La corriente la había arrastrado con fuerza hasta que logró agarrarse a las raíces de un árbol en la orilla y salir del agua.

Sin embargo, se había golpeado la cabeza contra una roca al salir y se había desmayado.

Por el color del cielo, calculó que había estado inconsciente al menos dos horas.

Soportando el malestar de su cuerpo, Aldana se sentó lentamente.

Lo primero que debía hacer era entrar en calor.

Estar expuesta a una temperatura tan baja durante tanto tiempo podría causarle una hipotermia mortal.

Por suerte, su mochila era impermeable y, como se había aferrado a ella todo el tiempo, no la había perdido.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Más que una niña: La rebelde y su protector