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¿Mi Alfa pretende tener dos Lunas? ¡Se acabó para mí! romance Capítulo 44

Perspectiva de Laila.

Me vi privada de acceder al descanso durante la totalidad de la noche. En cuanto trascendieron las noticias que confirmaban la inminencia del arribo de Holt a las líneas, la quietud se mostró esquiva a mis pensamientos de forma definitiva.

Y únicamente tras haber plantado mis garras sobre el suelo soberano de Vagen, mis capacidades cognitivas lograron asimilar la crudeza real que definía a las hostilidades de un frente de guerra verdadero.

Mi padre en comunión con mis cinco hermanos habían sostenido sus existencias sorteando semejantes privaciones a lo largo de sucesivas lunas consecutivas en el pasado. Contaba con las herramientas indispensables para preservar mi templanza emulando sus pasos, es verdad.

No obstante, me rehusaba a seguir permitiendo que el mariscal o la plana mayor de los oficiales de alta jerarquía persistieran bajo la ignorancia respecto al estatus real de mi relación con Holt. Mantener el hermetismo comenzaba a percibirse idéntico a una falta de transparencia de mi parte.

¿Pero bajo qué palabras se suponía que debía estructurar el desglose de los hechos ante sus oídos? ¿Pretendían acaso que manifestara abiertamente que el macho al cual mi madre entregó su confianza en vida, tras alzarse con los laureles de la victoria en su campaña inicial en las trincheras, tomó la determinación de desechar mi naturaleza con absoluta ligereza, habiendo decantado sus preferencias en favor de Maris?

Con total seguridad las jerarquías militares interpretarían mi presencia en las líneas de Vagen bajo la óptica del resentimiento afectivo, asumiendo que mi incorporación a las hostilidades bélicas respondía al mezquino deseo de ratificar que mis dotes militares superaban las capacidades de su nueva aliada.

Me tenía sin cuidado el escrutinio o los juicios de valor que formularan los clanes de la Manada Ironclaw o los cortesanos adscritos a la Corte Real, es verdad; pero lidiaba con las dinámicas de un frente de guerra legítimo. Las trincheras exactas donde mi padre y mis hermanos habían ofrendado sus existencias en favor de la patria.

Me negaba en redondo a permitir que mi determinación inquebrantable de salvaguardar el legado marcial de mis ancestros fuera objeto de una interpretación errónea, reduciéndola al concepto de unos simples celos de cuna aristocrática.

No obstante, la verdad de los hechos terminaría por trascender al escrutinio público tarde o temprano; en cuanto Holt en comunión con Maris consolidaran su presencia en las instalaciones, el hermetismo sería insostenible.

Dejé escapar un sutil suspiro al tiempo que me incorporaba sobre el lecho, percatándome de que las trazas del ronquido que dominaban la estancia se habían disipado por completo en un abrir y cerrar de ojos.

—Laila, ¿acaso las variables del insomnio perturban tu descanso? —inquirió Stick modulando la voz en un susurro pausado.

—Así es —repuse—, un sinfín de encrucijadas saturan mis capacidades analíticas en la actualidad.

La plana de los compañeros procedió a reincorporarse sobre los catres de forma unánime. Chase recostó la estructura de su anatomía contra mi hombro, manteniendo los párpados entornados denotando cansancio.

—¿Qué contrariedad asedia la tranquilidad de tus pensamientos?

Se encontraban enteramente exhaustos debido a las privaciones del frente. Las dinámicas de una guerra verdadera desgastan las capacidades orgánicas bajo unos parámetros que distan por completo de las exigencias académicas que solíamos sortear en las aulas de la institución.

Escasez severa de descanso y racionamiento estricto de los alimentos de forma cotidianas. Vacilé unos instantes previos a tomar la resolución de someter mis dudas a sus criterios:

—Albergo las intenciones de desglosar detalladamente los pormenores de mi situación con Holt ante la jerarquía del mariscal. Procedan a desglosarme bajo sus ópticas: ¿consideran viable que, si expongo los hechos con absoluta transparencia, asuma que mi incorporación a este frente de guerra obedece estrictamente al deseo de entablar una competencia personal en contra de las virtudes de Maris?

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