Entrar Via

¿Mi Alfa pretende tener dos Lunas? ¡Se acabó para mí! romance Capítulo 56

Perspectiva de Laila.

«Te ruego que restaures la cordura de tus ímpetus, Nita, evita precipitar el curso de las maniobras de forma tan intempestiva…».

Contrajo el entrecejo denotando un profundo descontento en mis gestos conforme le comunicaba mis directrices a Nita a través de nuestro canal mental. Ciertos matices de la ecuación estratégica se encontraban desprovistos de exhibir una coherencia lógica ante mis capacidades analíticas.

Escasamente dos jornadas consecutivas atrás, en el preciso instante en que el Príncipe Samuel se trasladó en persona con el firme propósito de escoltar mis pasos para realizar la inspección inicial de las escuadras de lobos de guerra acorazados, las efectividades de élite se habían conducido bajo los lineamientos de una sumisión impecable.

Se vieron por completo privados de manifestar el menor asomo de resistencia o rechazo marcial ante las directrices reales que les exigían plegar sus voluntades ante las órdenes de mi comandancia. No obstante, en la actualidad «al cabo de escasamente 48 horas de transcurrido dicho evento», absolutamente cada uno de los efectivos fijaban el escrutinio de sus ojos en mi fisonomía destilando un franco desprecio y una renuencia absoluta de forma masiva.

Semejante mutación conductual distaba por completo de responder a un exabrupto espontáneo en las trincheras. Custodiaba un engranaje de mayor complejidad en sus entrañas. Omití dilatar mi permanencia en las áreas de instrucción con el fin de enfrascarme en un estéril intercambio de miradas hostiles con los batallones; giré sobre mis talones para abandonar los perímetros de forma perentoria. Sutiles ecos de carcajadas cargadas de mofa y desprecio marcial se gestaron a la espalda de mis movimientos de forma inmediata:

—Contemplen el desenlace de las maniobras; ha tomado la determinación de emprender la retirada a paso veloz. Tal como dictaban las expectativas, se ve por completo privada de la audacia mínima indispensable para sostener su posición en el terreno de adiestramiento.

—La crudeza de un frente de guerra verdadero constituye el páramo exacto donde los combatientes calificados se disputan los laureles de la gloria valiéndose de sus garras y colmillos de forma implacable. Dista por completo de catalogar como un coto de recreo destinado a halagar los refinamientos de hembras de rango Omega colmadas de privilegios. De tener el General Conlay conocimiento detallado de las artimañas que despliega su heredera en estas trincheras, la vergüenza embargaría sus pensamientos en los confines del firmamento de forma invariable.

¿Qué de qué? ¿Una hembra lobo de rango Omega? ¿Haciendo alusión directa a las capacidades de mi loba? La opresión que atenazaba mis pensamientos incrementó su dinamismo en una fracción de segundo de forma preocupante.

Desplacé mis pasos directo hacia las dependencias de Viola en comunión con las efectividades de mi entera confianza «quienes se habían desvivido completando circuitos de adiestramiento militar continuo con el fin de potenciar sus destrezas operativas en el frente de forma ininterrumpida», encomendándoles la tarea de comisionar un escrutinio detallado para desenterrar los pormenores que regían el descontento de las escuadras de lobos de guerra acorazados a la brevedad.

Consolidaron el retorno a las instalaciones del búnker de forma vertiginosa. Las facciones de sus rostros destilaban una rigidez marcial y un profundo descontento en sus gestos.

—¿Bajo qué conceptos se definen los hallazgos de la indagatoria? —interrogué eludiendo los preámbulos.

—¡La indignación desborda la totalidad de mis capacidades cognitivas en esta jornada! —Viola descargó el impacto de su diestra contra la superficie de la mesa de campaña con tal vehemencia que la estructura rústica de madera experimentó desgarros severos en un abrir y cerrar de ojos, reduciéndose a fragmentos—. ¡Laila, encarno a la heredera legítima de un estratega militar investido con las máximas jerarquías de rango Alfa en el reino, y esas efectividades se toman la osadía de esparcir infamias asegurando que mi condición se restringe a la naturaleza de una simple sirvienta de rango Omega que comisionaste a tu flanco con el único fin de halagar tus caprichos! ¡Pretenden sostener ante las comunidades que las funciones operativas de mi puesto se limitan a coordinar el aseo de tu pelaje y mitigar las variables de la zozobra que atenazan tus sentidos antes y después de los influjos de tus ciclos de celo estival de forma cotidiana!

Chase se encontraba experimentando un temblor evidente en la totalidad de su anatomía debido a la furia que dominaba sus pensamientos de igual forma:

—¡Las falacias pretenden asegurar que mi persona se restringe a la condición de tu lamedor de calzados personal, asumiendo que cargo con la obligación legítima de ejecutar las labores de higiene de tus garras y pelaje de forma sistemática! ¡Semejante difamación califica como una afrenta intolerable que humilla mi reputación ante las huestes!

Manu incorporó sus reclamos al diálogo a la brevedad, manifestando una indignación de idénticas dimensiones:

—¡Y las infamias se esmeran en sentenciar que Stick en comunión con mi persona formamos parte de tus cocineros privados al amparo de las dependencias! ¡Y para colmo de males, pretenden asegurar que fuimos comisionados a las labores de resguardo de tus accesos en los momentos en que te trasladas a las dependencias de la fortaleza con el único fin de evitar que tu naturaleza sea objeto de hostigamientos carnales por parte de machos ajenos de la región!

—¡¿Qué dices?! —me quedé completamente estupefacta ante el desglose de semejante sarta de falacias aberrantes y desprovistas de sentido común. ¿Bajo qué palabras pretendían justificar la estructuración de semejantes despropósitos en medio de un campamento militar?

—¡Y los alcances de la podredumbre distan de restringirse a esas minucias! ¡Se encuentran esparciendo rumores que aseguran de forma categórica que tu expediente militar se encuentra por completo desprovisto de albergar condecoraciones o méritos de primer nivel legítimos de forma individual, pretendiendo que la jerarquía de Mayor General de la cual fuiste revestida obedece estrictamente al usufructo de las sombras póstumas de tu padre y tus hermanos! Sostienen ante las columnas que el contingente de los generales veteranos se encargó de anular a las efectividades enemigas en el frente con el único propósito de transferir los registros contables en beneficio de tus arcas de forma artificial. ¡En la actualidad se encuentran vociferando entre los búnkeres manifestando su renuencia absoluta a acatar tus directrices, trazando lineamientos destinados a entablar una confrontación directa en contra de las decisiones de Su Alteza!

La presión real de Alfa de Viola se liberó de forma intempestiva en el búnker, al tiempo que sus ojos adoptaban una rigidez glacial:

—Me di a la tarea de rastrear el origen exacto que rige la propagación de la infamia. Las redes informativas confirman de forma irrefutable que las difamaciones partieron de las filas de los batallones que rinden obediencia directa a las órdenes de la General Duffy. Se empecinan en catalogar tus virtudes bajo el concepto de una simple Omega poseedora de dotes estéticas bien parecidas, exenta de valor militar. ¡Maldita sea su estampa, me dispongo a trasladar mis pasos hacia sus dependencias con el firme propósito de rebanarle la tráquea valiéndome de mis propias piezas dentales en este preciso instante!

—¡Coordinaré mis desplazamientos a tu flanco con idénticas intenciones de forma solidaria! —rugió Chase denotando un franco salvajismo.

—¡Nuestras capacidades se incorporan a las maniobras de exterminio a la brevedad!

—¡Stick en comunión con mi persona brindaremos el soporte físico indispensable para consolidar el objetivo!

—¡Frenen sus desplazamientos de forma inmediata! —interpuse mis directrices con total firmeza, bloqueando sus intenciones de cruzar el umbral de salida previos a que la imprudencia ganara la partida.

—Sometan la situación a un análisis lógico: por el momento, ¿las emanaciones de esta ponzoña informativa se restringen estrictamente a los límites de los contingentes de refuerzo adscritos a sus banderas? —inquirí buscando delimitar el alcance de la emergencia.

Viola asintió con la cabeza de forma perentoria.

—Así es. Sus carruajes y búnkeres se localizan posicionados en sectores independientes de las áreas asignadas a las huestes originales del ejército de Vagen. Las efectividades militares que de verdad se desvivieron entablando combate hombro con hombro al flanco de tus garras en las trincheras se encuentran en la completa ignorancia respecto a las infamias todo este tiempo. De lo contrario, ten la total certeza de que las carnicerías y las hostilidades físicas ya habrían desatado su furia entre las filas del campamento a gran escala.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¿Mi Alfa pretende tener dos Lunas? ¡Se acabó para mí!