Entrar Via

¡Mi jefe quiere una esposa! romance Capítulo 5

No he podido dormir, apenas he podido desayunar y a duras penas estoy aquí, en la sede principal de Blackwood Inc. Esa empresa en la que estoy teniendo probablemente, el peor primer día de trabajo que he experimentado.

Había presenciado un asesinato, era testigo de algo que no debí ver.

Todo se siente irreal, como una película en la que no quiero participar. Mi cuerpo se mueve por instinto, mientras voy de un lado a otro haciendo lo que se me pide. Sólo logro recuperar algo de conciencia cuando se me pide ir con mi jefe directo, con Caleb Blackwood.

Intento abrir la puerta de su oficina, pero alguien más la abre por mí. Lo hace desde adentro una mujer con la ropa desordenada y que se marcha llorando.

—Llegas tarde — critica éste limpiando su boca de labial y sirviéndose un trago.

Diría que es muy temprano para beber, y para hacer llorar mujeres, pero quién era yo para criticarle eso.

—Disculpé la demora, seguí las instrucciones que me dieron ayer en Recursos Humanos — respondo.

—Las instrucciones las doy yo a partir de ahora. Lee lo que quiero de ti — me lanza una carpeta en el escritorio que tomo y leo a detalle.

Es una lista larguísima con todas las asignaciones que debía hacer, pero aún más extensa era la lista de cosas que no debía hacer. Por ejemplo, todos los días de una a tres de la tarde, sin importar qué sonidos provinieran del despacho, no podía entrar bajo ninguna circunstancia.

—En el punto 3.3 de la lista… ¿a qué tipo de sonidos se refiere? — pregunto confundida.

Él ladea su cabeza y me da una mirada descarada de qué yo sabía a qué se refería. Recuerdo la mujer que acaba de salir con la ropa desordenada y los ojos llorosos. Comprendo esta orden.

—¿Acabaste con la lectura del día? ¿Me preparas un café Viviana? — pide él al tanto de su celular.

No debería estar sirviendo cafés según mi cargo, y mi nombre no era ese. Pero este trabajo era mejor que ser echada a la calle por no querer ser vendida por tu madre.

—Por supuesto, jefe. Como ordene.

Me apresuro a prepararle el café en la máquina, siguiendo las instrucciones de la lista que me dio. Le tomo la vuelta rápidamente, pero antes de que pueda dárselo la puerta se abre con un estruendo muy fuerte que casi hace que se me caiga la taza. La tomo a duras penas.

—¡Otra más Caleb! ¿No paras de darle malos tragos a tu madre? — exclama la señora Margot, ese es el nombre de la madre de mi jefe según aprendí.

Caleb ni se inmuta con los gritos de su madre, me pide con su mano que le lleve el café, es lo que hago.

—Esta mujer dice que está esperando un hijo tuyo. ¿Son ciertas sus acusaciones? — exclama tirando una revista de cotilleos en su escritorio.

Mi jefe no se inmuta, toma la taza de café que le di y echa un chorrito en el vaso de vidrio con alcohol. Lo mezcla con el dedo y bebe. Lo saborea con calma y los ojos cerrados.

Veo con terror eso, su terrible gusto; Margot le detalla con ira.

—Le falta azúcar — me asegura viéndome con gran tranquilidad — Dos cucharadas, no una. ¿Para qué son las instrucciones?

Margot me mira con furia. Huir u obedecer a mi jefe. Decido apresurarme a donde el azúcar a echarle su cucharada.

—No tienes que inquietarte tanto, madre. Nada supera a la que iba a tener a mis supuestos gemelos. Hasta me ilusioné — sonríe como si fuese un juego.

—¡Esto no es un juego! ¡Tu presente y futuro no lo es! ¡Sabes que los hijos de las otras víboras irán por lo que es nuestro! — exclama furiosa, seguido me mira a mí — ¿Podrías terminar de retirarte?

—¡Ah, sí, sí con permiso! — digo saliendo de su despacho.

Capítulo 5: Testigo accidental 1

Capítulo 5: Testigo accidental 2

Capítulo 5: Testigo accidental 3

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Mi jefe quiere una esposa!