El sentimiento de culpa recorre el alma de Beca pero no puede detenerse ahora, las cicatrices de su alma son tantas que ya no cabe una herida más, después de ver el sol en lo más alto y saber que Declan estaría en una reunión importante ella se había escapado para estar en medio de la naturaleza.
— Finalmente me siento como en casa… —Susurra al mismo tiempo que respira profundo, siempre había amado estar al aire libre.
— ¿Qué te trae por aquí? — Cuestiona una voz profunda aunque marcada por los años de experiencia.
Beca se eriza por completo aunque debería estar acostumbrada a ese tipo de recibimientos…
— Concejal Lucah— Susurra ella.
El hombre que se encontraba frente a ella, tenía muchos años de experiencia sus ojos de color verde olivo y su barba cerrada de candado y puntiaguda eran características del rostro con más conexión mística de la manada.
Él era uno de los tres integrantes de expertos del consejo de manada, el encargado de siempre velar por la conexión latente con la Diosa Luna y conseguir su bendición para el pueblo.
— Dime que te trae por aquí joven luna… — Dice con un tono de voz más pausado, aunque aún en ese momento el concejal no podía ocultar la curiosidad que destilaba de su voz.
Beca tragó saliva, aunque estaba nerviosa estaba igualmente… por no decir que aun más decidida a terminar con todo.
— Vengo a solicitar que el enlace del Alfa Declan y yo como Luna de la manada Sangre Lunar sea roto…
La decisión del rostro de Beca era notable y en los ojos de Lucah curiosamente no se mostró sorpresa sino cierta diversión…
¿Qué era lo que ocultaba ese anciano al resto de licántropos?
La respiración de Beca era cada vez más agitada ante la tensión que la embargaba, había deseado terminar con todo en más de una ocasión pero jamás lo había dicho en voz alta…
El Concejal Lucah en lugar de verse contrariado simplemente respira profundo y comienza a caminar de forma pausada concentrándose en los movimientos de la naturaleza.
Él observa cómo el frágil y casi imperceptible viento mueve con total facilidad cada una de las hojas de los árboles que los rodean.
Y a pesar de ver la firmeza y fortaleza del árbol termina cediendo ante lo sublime que es el viento.
— Todos cumplimos con una misión, representamos una responsabilidad para con la Diosa Luna por el solo hecho de existir— declara el concejal tomando de forma tranquila una hoja que había caído en una pequeña fuente de roca volcánica— Esta fuente — dice al mismo tiempo que observa la hoja seca con detenimiento— fue tallada a mano por concejales que estuvieron en mi lugar muchos años antes y hoy soy yo quien disfruta de ella.
Beca traga saliva porque sabe perfectamente a dónde se dirige ese hombre sabio y conciliador.
— ¿Sabías que dentro de esta fuente se encuentra agua lunar?— cuestiona con una voz tan tranquila y pacificada que incluso Beca comienza a sentir que esa rabia y desesperación por solo salir corriendo comienza a verse menguada— y dentro hay unos cuarzos que me ayudarán a ver tu destino— dice él al mismo tiempo que mete una de sus manos y comienza a turbiar el agua.
Beca se siente interesada por saber ¿qué es lo que sucederá con ella?
Ella comienza a caminar de forma pausada y nerviosa para quedar a un lado del concejal Lucah.
— ¿Qué es lo que miras?— cuestiona a ella con el corazón latiendo a tope sintiendo que le palpitaba en los oídos, pues el hombre que se encontraba a un lado de ella hacía gestos de dolor, alegría y preocupación, y después una especie de paz lo inundó por completo.
— Para los cuarzos— comenzó el concejal— para la Diosa Luna y para mí debes seguir luchando…— Declara de forma solemne.
— No es tan fácil— declara Beca— solamente quiero terminar con esto.


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Los comentarios de los lectores sobre la novela: MIL LUNAS ENLAZADOS. El arrepentimiento de un Alfa.