Entrar Via

No Me Dejes, Aunque No Te Lo Mereces romance Capítulo 460

Al ver que la mirada del señor Gerardo estaba fija en ella, Johana lo saludó con una sonrisa amable.

—Señor Gerardo.

—Johana, como siempre, no decepcionas —dijo Gerardo con emoción.

—Señor Gerardo, me halaga —respondió Johana con modestia.

Tras la respuesta de Johana, Gerardo continuó:

—Johana, ¿tienes tiempo esta tarde? Me gustaría que platicáramos.

Ante la invitación, Johana consultó su agenda y respondió:

—¿Le parece bien durante el almuerzo? Es que por la tarde tengo que ir al laboratorio.

—Claro, no hay problema —aceptó el señor Gerardo.

Una vez acordado, ambos se ausentaron del banquete de recepción y fueron a una casa de té.

Era la misma a la que habían ido la vez anterior.

Esta vez, Johana no dejó que el barista les preparara las infusiones, sino que ella misma se encargó de todo, sirviéndole personalmente al señor Gerardo.

El proceso que siguió Johana no tenía nada que envidiarle a la técnica de un profesional.

—Señor Gerardo, por favor, pruébelo.

Una vez lista la infusión, Johana se la sirvió al anciano con respeto.

Al recibir la taza que Johana le ofrecía con ambas manos, el anciano solo pudo pensar que aquella joven era elegante y serena.

A pesar de su último encuentro, ella no guardaba rencor; seguía siendo tan respetuosa y cortés como siempre.

El anciano probó la infusión de Johana con calma y, sin andarse con rodeos, fue directo al grano.

—Después de nuestro último encuentro, Fermín se enojó mucho conmigo. Me recriminó haberte buscado y haberte dicho cosas que no debía.

Con casi ochenta años de vida, era la primera vez que el anciano se disculpaba con alguien, la primera vez que tenía que dar explicaciones.

Y encima, a una jovencita.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: No Me Dejes, Aunque No Te Lo Mereces