Camila llegó a visitar a Nanette cargada de bolsas. Al llegar a la entrada del edificio, se topó justo con Venancio que iba saliendo. Camila de hecho lo estaba buscando.
—Mañana por la noche vas a ir a cenar a mi casa.
Venancio no pareció sorprenderse.
—¿Qué pasó? ¿Tu papá ya quiere conocer al “yerno” o qué?
—Por eso digo que eres bien listo, no me equivoqué contigo.
—Pues mañana en la noche ya tengo planes —respondió Venancio. Era obvio que no iba a aceptar tan fácil.
—A ver, suéltalo. ¿Qué quieres para ir?
—Lo mismo de siempre: convence a tu amiguita para que se case conmigo en cuanto se divorcie.
Camila aceptó de inmediato.
—Va. Ahorita mismo le lavo el cerebro.
Venancio le sostuvo la puerta.
—Pásele, señorita Mancilla.
Camila entró, pero luego se dio la vuelta.
—Oye, no traje coche. ¿Me esperas y al rato me das un aventón?
—Sale —dijo Venancio.
Camila vio que él se daba la vuelta para irse.
—¿No vas a entrar?
—Yo ya pasé a saludar aquí, me toca visitar al otro vecino.
Camila recordó entonces que Noel también vivía en Altavista Premier. Al ver llegar a Camila, Nanette dejó de revisar códigos en su computadora.
—Qué milagro.
Camila le echó un ojo a la pantalla de la laptop.
—¿No se supone que debías estar descansando? Te encanta estar de ociosa.
—Estar tirada en la cama todo el día me desespera, mejor me puse a revisar los códigos del modelo —respondió Nanette.
Camila puso las flores que traía en un jarrón vacío.
—¿El cabrón de Venancio vino a coquetearte otra vez?
Nanette aún sentía un hueco en el estómago.
—Me da pendiente que esta pelea escale y termine metiendo a Noel en problemas serios.
Por otro lado. Venancio tecleó la contraseña y entró al departamento de Noel como si fuera su propia casa. Noel estaba sentado en el sillón de la sala, con la laptop sobre las piernas y la pantalla llena de códigos. Venancio fue directo al refri y sacó algo de tomar.
—¿Qué checas?
—El regalo que me dio Nanette.
Venancio sintió curiosidad de golpe.
—¿Qué regalo? ¡A ver!
—No le vas a entender.
Venancio se tiró en el sillón con toda la flojera del mundo.
—Pues explícame.
Noel cerró la laptop.
—Es una tecnología de inteligencia artificial para el sector aeroespacial. La estaba desarrollando la empresa de Galileo, pero Nanette me pasó los datos clave. Ahorita lo estuve checando. Si seguimos su línea de trabajo, lo lanzamos al mercado rapidísimo. Y una vez que se empiece a usar en la industria, Nube Alta va a dar el salto para convertirse en la empresa líder de tecnología.

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