—Sea como sea, no vengas a Inglaterra. Eres lo único que me queda... lo único.
Cintia lloraba con absoluta desesperación a través de la línea.
En un principio, no quería darle la noticia a Alonso.
Pero conociendo la locura de Callum Harrington, sabía perfectamente que él mismo se encargaría de hacerle llegar ese mensaje devastador, y entonces, ¡Alonso no dudaría en ir a Inglaterra!
¡Y ella tenía que evitarlo a toda costa!
—Probablemente ya no puedas quedarte en el Mar de Ámbar —le advirtió Cintia.
Callum estaba consumido por la furia.
Incluso después de asesinar a toda la familia Echeverría, su sed de sangre no se había saciado.
Por lo tanto, era seguro que haría un movimiento contra el Mar de Ámbar, y Cintia temía que realmente terminara matando a Alonso.
Darle la noticia tenía el propósito de suplicarle que huyera del Mar de Ámbar lo antes posible.
¡Que no se quedara ni un segundo más en ese lugar!
—Tú... ¿puedes salir de Inglaterra ahora mismo? —preguntó Alonso.
En ese momento, Alonso apenas podía escuchar su propia voz. Parecía ajena, cargada de confusión y desorientación.
En el fondo, al hacer la pregunta, sabía que era algo estúpido.
¿Cómo iba a poder salir Cintia de Inglaterra en esas circunstancias?
Antes de obligarla a regresar, ¡Callum no había filtrado ni una sola palabra sobre el destino de la familia Echeverría!
Y ahora, dejarle ver todo sin el más mínimo escrúpulo...
¡Era una clara intención de volverla loca!
Él quería que ella deseara estar muerta mientras vivía bajo su mirada. En esas condiciones, ¿acaso le permitiría irse así de fácil?
Como era de esperarse, ante la pregunta de Alonso, Cintia se quedó en silencio.
Solo se escuchaba el sonido de sus sollozos ahogados y llenos de agonía.
Alonso cerró los ojos con fuerza.
—¿Estás segura de todo? —preguntó.
En el fondo de su corazón, todavía guardaba una minúscula chispa de esperanza de que Callum no hubiera sido tan sanguinario con su familia.
Después de todo, Amos le había dicho que Callum y Cintia tenían un vínculo emocional.
Y por más mal que los Echeverría hubieran tratado a Cintia en el pasado, ¡seguían siendo su familia!
Pero se equivocaba...
Para Callum Harrington, el concepto de "familia" simplemente no existía.



VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡No te metas con la Cenicienta!
Está interesante la novela pero no sé qué pasa al estar en el capítulo 884 y adquirir monedas no está funcionando solo muestra el mensaje error qué pasa...