—¿Intentas amenazarme con morirte? ¡Para que lo sepas, lo que me sobra en esta vida es jugar con la muerte!
Dicho eso, Callum aventó a Cintia contra el suelo como si fuera basura.
Presionarlo a él... ¡Ja!
—Puede que me intereses un poco, ¡pero ni se te ocurra venir a hablarme de sentimientos para sacar ventaja!
Ya tenía suficiente lidiando con los dramas emocionales de su hermana, ¿y ahora Cintia venía con lo mismo?
¿Los sentimientos? ¿Qué diablos importaban? Nunca les había prestado atención.
Pero si esta vez no llevaba a esa mocosa de regreso a la familia Harrington sana y salva, su padre sería el que le arrancaría la cabeza a él.
Callum dio media vuelta y salió de la habitación.
Cintia se quedó tirada en el suelo, pálida y sin fuerzas.
Desde el pasillo, escuchó la voz de Callum dándole una orden a sus hombres:
—Vigílenla. Si deja de comer una sola vez, ¡manden a alguien a romperle un hueso a Alonso Echeverría!
—Sí, señor.
—...
Si antes Cintia estaba pálida, escuchar la escalofriante advertencia de Callum la dejó helada.
¡Todo su cuerpo comenzó a temblar sin control!
Un lunático, Callum Harrington era un lunático sin remedio, y ella había sido tan estúpida como para intentar amenazar a un loco.
¡Ella también debía estar mal de la cabeza...!
Callum se fue.
Cuando Cintia se quedó sola en la habitación, marcó el número de Alonso con las manos temblorosas. Él contestó casi de inmediato:
—Dime.
—Alonso... —susurró Cintia, con la voz impregnada de dolor.
—Soy una inútil, no puedo vengarlos. Callum Harrington no es como tú.
No... en realidad, eran iguales...
¡Ambos ponían a su propia sangre por encima de todo!
Sin importar cómo estuviera la relación entre Callum y Estrella, él estaba incondicionalmente de su lado.
Y parecía arrepentido de haberla sacrificado por intereses en el pasado.
—¡Alonso, esa maldita de Estrella tiene que pagar! —lloró Cintia, consumida por la angustia.
Solo de pensar que Estrella seguía viva y tranquila, sentía un dolor insoportable.
Quería ver a Estrella muerta.
—Ella no es la que tiene que pagar —respondió Alonso.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡No te metas con la Cenicienta!
Está interesante la novela pero no sé qué pasa al estar en el capítulo 884 y adquirir monedas no está funcionando solo muestra el mensaje error qué pasa...