Después de almorzar.
Estrella regresó al hospital. La salud de Maxwell no era la mejor en estos días.
Últimamente, pasaba casi todo el tiempo ingresado allí.
Al ver que Estrella regresaba, la miró con infinito cariño.
—A partir de ahora, cuando salgas, que Lucio te acompañe.
Lucio acababa de regresar.
Estrella miró al hombre de traje impecable a su lado; lo conocía bien.
Antes, cada vez que veía a Maxwell, siempre estaban Lucio y Don David a su lado.
Lucio parecía tener más o menos la misma edad que Don David.
Estrella asintió y lo saludó.
—Lucio.
Él asintió a su vez.
—Señorita Estrella.
Estrella colocó la comida que había traído en una pequeña mesa auxiliar.
—Le traje algo de comer, pruebe a ver si le gusta.
El restaurante al que Marcelo Castañeda la había llevado hoy era excelente, y a Estrella le había parecido muy buena la comida.
Por eso, al irse, pidió para llevar un par de platillos que le parecieron deliciosos.
Maxwell se sorprendió bastante al escuchar que Estrella le había traído comida.
Don David también se mostró asombrado.
—Pero el señor ya ha comi...
—¡Ejem!
La tos fingida de Maxwell interrumpió a Don David antes de que pudiera terminar la frase.
Don David se quedó callado.
Estrella miró a Maxwell.
—¿Ya comió? No hay problema.
—No quedé del todo satisfecho, así que lo que trajiste cae perfecto.
Estrella se quedó sin palabras.
¿No había quedado satisfecho?
Era increíble escuchar algo así salir de la boca de Maxwell...
Don David se adelantó rápidamente.
—Señorita Estrella, yo me encargo.
—Claro.
De todas formas, no tenía la menor intención de seguir las órdenes de Callum.
Hace un rato, mientras venía en el auto, Callum la había llamado y ella simplemente ignoró el celular.
No le importaba lo que tuviera que decirle.
Ahora, con respecto a Callum, ella contestaría si le daba la gana, y si no, lo ignoraría por completo.
...
Por la noche.
Estrella regresó al Castillo Harrington, escoltada por Lucio.
Su intención original era quedarse en el hospital acompañando a Maxwell, pero sentía que necesitaba un buen baño.
Quería volver para cambiarse de ropa.
Aunque el hospital tenía todas las comodidades, no se sentía igual que estar en casa.
Sin embargo, apenas cruzó la puerta, se topó de frente con Callum.
Cintia Echeverría había sido expulsada de allí, por lo que Estrella asumió que Callum estaría con ella.
No esperaba encontrarlo en casa esa noche.
Al ver a su supuesto hermano, Estrella no disimuló su desagrado; lo miró apenas un segundo y se dirigió directamente hacia las escaleras.
Callum notó de inmediato su actitud.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡No te metas con la Cenicienta!
Está interesante la novela pero no sé qué pasa al estar en el capítulo 884 y adquirir monedas no está funcionando solo muestra el mensaje error qué pasa...