Entrar Via

¡No te metas con la Cenicienta! romance Capítulo 600

Que Violeta le hablara así en ese momento se sentía como una humillación directa.

Alonso entrecerró los ojos.

Renato intentó hacerle señas a Violeta para que se detuviera, pero a ella no le importaba en lo más mínimo y pasó por alto sus advertencias.

Soltó un resoplido y dijo:

—Tu criterio para elegir amistades es pésimo. Te juntas con cualquier perro y lo llamas hermano. ¿Acaso tú también quieres ladrar?

—No, espera, tú…

Renato se quedó pasmado. No esperaba que Violeta fuera tan directa y agresiva.

La cara de Alonso ya estaba lívida de furia.

—¡Detén el auto! —ordenó con voz gélida.

No podía soportar ni un segundo más en el mismo espacio que Violeta.

—No te enojes —intentó mediar Renato—, Violeta no lo decía por ti.

—¡Claro que lo digo por él! ¡Sube a cualquier perro al coche! ¡La próxima vez no me subo a esta porquería!

Violeta también estaba furiosa con Alonso por todo lo que le había hecho a Estrella, así que no pensaba darle ni una pizca de respeto.

Y como ella no se callaba, Alonso tampoco estaba dispuesto a soportar su boca.

—¡Que pares el auto! —repitió él, apretando los dientes.

La mala vibra que emanaba Alonso hizo que el ambiente dentro del vehículo se volviera sofocante.

Finalmente, Renato, con las manos sudando, orilló el coche.

—Esto…

Se sentía apenado y no sabía qué decir.

Alonso no tenía intención de escuchar nada. Bajó del coche hecho una furia y azotó la puerta con un *¡pum!* estruendoso.

Renato miró a Violeta y suspiró:

—Con ese carácter tuyo, ¿cuántos problemas no te has buscado antes?

—¡Ninguno!

Renato se quedó sin palabras.

Capítulo 600 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡No te metas con la Cenicienta!