Al escuchar el sarcasmo de Estrella al otro lado de la línea, Marcelo se frotó la sien, que le palpitaba de dolor, y por inercia miró a Callum Harrington.
—¿Acaso hay algo de lo que no sean capaces? —cuestionó Estrella.
—De verdad, las cosas no son como tú crees —insistió Marcelo.
—Entonces dime, ¿qué están negociando exactamente tú y Callum con Ritter?
¡Las condiciones del General estaban más claras que el agua, la quería a ella!
Y a pesar de eso, Marcelo y Callum seguían en la mesa de diálogo. Era obvio que habían considerado entregarla como moneda de cambio.
—¡Yo nunca te entregaría a él! —aseguró Marcelo.
—¡Ja!
Una carcajada helada dejó claro que no le creía ni una palabra.
Estrella había perdido cualquier pizca de fe en ellos.
—¿Dónde estás? Yo...
—Detengan todos esos ataques contra Amos, por favor. No me obliguen a tenerles más asco.
Marcelo se quedó sin habla.
—Si insisten en seguir por ese camino, entonces nosotros...
Estrella hizo una breve pausa y, en un abrir y cerrar de ojos, sentenció a Marcelo.
—Entonces nosotros también nos volveremos enemigos.
—Tú...
—En Inglaterra, también estuve atrapada en sus redes. No olviden que cuando estuve en Nueva Cartavia fui capaz de ir hasta las últimas consecuencias y quemarlo todo.
¿Atrapada por qué en Inglaterra?
Por el cariño hipócrita de Marcelo, y por los lazos de sangre de la familia Harrington.
Al considerarlos familia, no podía actuar con ellos de la misma manera que con la familia Echeverría.
Pero si la forzaban, entonces ella...
Marcelo respiró profundo.
—¿De verdad crees que la familia Harrington es igual que la familia Echeverría?
—Hormigas, ¿verdad? Lo sé, enfrentar a la familia Harrington es como si una hormiga quisiera derribar a un elefante —Estrella no dudó en responderle.
Su tono era desinteresado, restándole total importancia a la advertencia del hombre.
Y enseguida, Estrella añadió.
—Pero no olviden algo. Mientras ustedes buscan adueñarse de lo que no es suyo, ¡también hay muchos allá afuera que estarían encantados de arrebatarles la vida!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡No te metas con la Cenicienta!
Está interesante la novela pero no sé qué pasa al estar en el capítulo 884 y adquirir monedas no está funcionando solo muestra el mensaje error qué pasa...