Durante todo el banquete, Estrella estuvo con Marcelo. Cuando Alonso se fue, vio que ella solo estaba con Marcelo, sin Brandon a la vista.
Aquello le pareció aún más irónico.
¿Acaso Marcelo se había convertido en el perro faldero de Brandon? ¡Tanta dedicación para encubrir su relación!
Estrella se dirigió a un salón privado.
Brandon la estaba esperando allí. Al verla entrar, le dedicó una sonrisa caballerosa.
—Señorita.
Estrella emitió un suave «mjm» y se sentó frente a él.
—El señor Harrington ya está preparando el banquete de presentación para su regreso —informó Brandon.
Finalmente habían encontrado a la princesa perdida. Tanto su tío Callum como su padre, Maxwell Harrington, querían organizar una fiesta grandiosa.
Querían que todo el mundo supiera que Estrella era la pequeña princesa del Grupo Harrington y que nadie podía intimidarla.
—No es necesario tanto alboroto —comentó Estrella.
—Lo que el señor y los demás quieren es que usted vuelva a casa con todos los honores.
¿Alboroto? La simple existencia de los Harrington ya era un alboroto. Así que una fiesta lujosa no era nada para ellos.
—Sobre el asunto con Alonso... ¿necesita que yo intervenga para finalizarlo? El señor y el presidente parecen impacientes —preguntó Brandon.
—¿Acaso el Grupo Harrington no ha hecho ya suficiente contra el Grupo Echeverría últimamente? ¿Cómo más planeas intervenir?
¿Qué más podían hacer? El Grupo Echeverría estaba destrozado, básicamente al borde de la quiebra.
Claro que... si el Grupo Harrington decidía detenerse ahora, con las habilidades de Alonso, recuperarse sería cosa fácil.
Lo que Brandon insinuaba era... destruir la empresa por completo.
Al escuchar el tono despreocupado de Estrella, Brandon alzó una ceja.
—¿La señorita cree que el señor ha ido demasiado lejos? ¿Le duele ver a Alonso así?
¿No?
Entonces, ¿sentía algo por él o no? Aunque Alonso ya estuviera casado con otra en la práctica, los sentimientos humanos eran complejos. Si Callum no lograba descifrar a Estrella, ¿cómo iba a hacerlo él?
Cuando salió del Reino Unido, admitió que tal vez no entendería la situación. Callum le había contestado: «A tu edad, ¿todavía no entiendes de sentimientos?».
Brandon se sentía agraviado. Que fuera mayor no significaba que tuviera mucha experiencia amorosa.
Al ver la reacción de Estrella, Brandon respiró hondo.
—Entonces, señorita, ¿cuál es su intención?
—¡No puede quebrar!
El Grupo Echeverría había llegado a donde estaba pisando también la sangre de su madre. Una empresa así, ¿cómo iba a dejar que quebrara y desapareciera?
—¿Entonces? —insistió Brandon.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡No te metas con la Cenicienta!
Está interesante la novela pero no sé qué pasa al estar en el capítulo 884 y adquirir monedas no está funcionando solo muestra el mensaje error qué pasa...