Hay que admitir que, cuando Estrella quería ser cruel, lo era de verdad.
Alonso ya no podía entrar a la zona exclusiva; incluso para volver a su propia casa, tuvo que bajarse del coche a mitad del camino.
Al escuchar el comentario de Violeta, Estrella respondió:
—Eso no es nada. ¡No es suficiente, ni de lejos!
Violeta se quedó callada.
Era cierto, no era suficiente.
Pero tratándose de Alonso…
Recordando lo bueno que él había sido con Estrella antes, Violeta no pudo evitar soltar un comentario:
—Si no fuera por Mónica, probablemente ustedes no habrían llegado a este punto.
Después de todo, lo que se interponía entre Estrella y Alonso no era un simple pleito de suegra y nuera.
¿La cuñada? ¿Eso qué importaba?
El problema real era esa relación intolerable que existía de fondo.
Estrella guardó silencio.
Al escuchar las palabras de Violeta, no dijo nada.
¡Pasó un buen rato!
Justo cuando Violeta pensaba que no le iba a contestar, ella soltó:
—¡También habría pasado!
Violeta se quedó atónita al escucharla.
Luego miró a Estrella y, de repente, algunos recuerdos cruzaron por su mente.
—Es cierto, está lo de tu madre.
Una vez que saliera a la luz que Isidora había matado a su madre, Estrella iría tras Isidora y José Luis Echeverría para ajustar cuentas.
Llegado ese momento, ¿acaso Alonso, estando en medio, permitiría que ella se vengara?
Así que, con o sin Mónica, habrían terminado igual.
El celular vibró. Era Marcelo.
Estrella contestó:
—Violeta está aquí conmigo.
—¿Mande?
La frase directa de ella tomó por sorpresa al hombre al otro lado de la línea.
—¿No fuiste tú quien le pidió que me vigilara? —reclamó Estrella—. Eres increíble, hasta usas a mi gente.
¿Qué significaba Violeta para Estrella?
—Con ese coqueteo que te traes con Marcelo, ¿todavía piensas seguir con Alonso?
—¡Yo no pienso seguir con Alonso!
¿Seguir de qué?
Con todo tan roto, ¿cómo iban a seguir?
Violeta no parecía ver cómo Estrella había puesto de cabeza a toda la familia Echeverría.
—Mira, se nota que Marcelo está decidido a conquistarte; esto es algo que lleva planeando mucho tiempo. Seguro se conocen desde hace años.
Estrella se quedó callada.
Por más que buscaba en su memoria, no lograba recordar ningún pasado con Marcelo.
—Como sea, tienes que resolver lo tuyo con Alonso ahora mismo.
—Descuida —dijo Estrella—, él me buscará pronto para arreglarlo.
Ahora las cosas estaban claras.
Alonso sabía que si ella seguía en la familia Echeverría, solo haría que la vida de todos fuera un infierno.
En la situación actual, él querría terminar con todo a cualquier costo.
En ese momento, se escuchó un alboroto afuera.
Estrella y Violeta miraron juntas hacia el exterior.

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