Alonso se quedó en silencio.
—¡Lo dices como si tú fueras un santo! —añadió Estrella.
—Entonces, tú...
—Si fuiste tan astuto como para infiltrar a Seymour a mi lado, seguro tienes la forma de ayudar a tu propia hermana, ¿no crees?
¿Por qué tenía que arrastrarla a ella a sus problemas?
En ese momento, Estrella sentía que tenía las manos atadas, así que cualquier petición le resultaba una carga insoportable.
Simplemente no quería involucrarse; no tenía la voluntad para hacerlo.
—Tu hermano ha puesto un ejército entero vigilándola, mi gente no puede acercarse —explicó Alonso.
Si hubiera alguna manera de acercarse a ella, ¿acaso la estaría llamando?
Con Estrella la situación era distinta.
En Nueva Cartavia nunca tuvo conflictos reales con Cintia. Si iba a visitarla bajo el pretexto de ser su amiga, era poco probable que Callum se lo impidiera.
¡Y así ella podría aprovechar la oportunidad para sacarla de allí!
—Creo que aún no entiendes en qué clase de situación estoy aquí en Inglaterra —dijo Estrella con dureza.
Alonso guardó silencio.
—En este momento soy prácticamente una mujer ciega. No veo con claridad nada a mi alrededor. No entiendo qué demonios planean tú y Marcelo, ni tampoco comprendo qué significa realmente la familia Harrington para mí.
—Y ahora que me llamas para pedirme esto, empiezo a sospechar qué papel juega Cintia en toda esta tormenta. Que me pidas que la rescate se siente como una trampa para utilizarme.
—¿De verdad piensas eso? —preguntó Alonso, sorprendido.
—¡Así es como se sienten las cosas a mi alrededor!
Era como estar atrapada en un callejón sin salida...
Desde el instante en que puso un pie en Inglaterra, se había metido sola en la boca del lobo.
Sin importar quién se le acercara ni lo que le dijeran.
Ella siempre sospechaba que querían usarla a su favor.
Quería escapar de ese encierro, pero se sentía absolutamente impotente.
Alonso notó la desesperanza en la voz de Estrella y comprendió el calvario que estaba viviendo.
—Ya te lo dije, ven al Mar de Ámbar con Seymour, ¡yo te protegeré! Esa es tu única salida.
Esta vez, lo decía desde el fondo de su corazón.
Realmente quería protegerla...

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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡No te metas con la Cenicienta!
Está interesante la novela pero no sé qué pasa al estar en el capítulo 884 y adquirir monedas no está funcionando solo muestra el mensaje error qué pasa...