...
Mientras tanto, en la Isla Mantis.
Rocío se acercó y le susurró a Estrella al oído:
—Acaban de informarme que alguien está tratando de llegar hasta nosotras. Creo que saben que estás aquí.
—¿Son los hombres de Ritter?
Si era así, el viejo realmente era astuto.
A estas alturas del combate, aún tenía recursos para seguir sus movimientos y enviar un equipo de asalto para capturarla.
Rocío negó con la cabeza.
—Seymour nos informó que son los hombres de tu hermano.
Estrella se quedó inmóvil.
¿La gente de Callum Harrington?
Una sombra de decepción y furia cruzó por sus ojos.
Una sonrisa amarga y despiadada se dibujó en sus labios.
—Ah... así que quiere usarme para obligar a Amos a retirarse.
¡Qué gran hermano mayor!
¿Qué más podía decir sobre él?
Primero protegió a Mónica Galindo, y luego, por pura avaricia y ambición, estuvo a punto de entregarla al asqueroso de Ritter.
¿Y ahora qué?
Para salvarle el pellejo a ese viejo, ¿estaba dispuesto a secuestrar a su propia hermana para chantajear a Amos?
¿Quién era Amos? Era solo un buen amigo de Alonso Echeverría.
¿De verdad Callum creía que el ataque de esa noche era únicamente para vengar a Alonso?
¿Acaso no sabía que cuando uno muere, los demás se olvidan de ti?
Estrella marcó el número de su hermano. Él contestó casi al instante.
—Estrella.
—Si Amos decide ignorar tu amenaza, ¿les vas a dar la orden a tus hombres de asesinarme de verdad?
Callum enmudeció.
¡El silencio al otro lado de la línea fue abrumador!
—Eres un hermano ejemplar, de verdad —dijo ella, destilando sarcasmo en cada sílaba.
—¡Ritter no puede morir! ¡Todavía no encuentro el libro antiguo del que me hablaste! —se justificó Callum—. Estrella, me engañaste.

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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡No te metas con la Cenicienta!
Está interesante la novela pero no sé qué pasa al estar en el capítulo 884 y adquirir monedas no está funcionando solo muestra el mensaje error qué pasa...