Entrar Via

Nunca conoces a quien tienes al lado (Aurora y Mateo) romance Capítulo 7

Capítulo 7

La llamada provenía de mi mejor amiga, Valerie Fiquet.

Tan pronto contesté, escuché su voz entusiasmada:

-¡Aurora, ya volví al país!

-¿Hablas en serio amiga?

Al escuchar que mi mejor amiga había regresado, de la nada, parecía que la tristeza había desaparecido.

Valerie se había ido a vivir a otro país hace tres años. Desde entonces, no tenía con quién desahogarme, platicas ni con quién salir de compras. ¡Cuánto la había extrañado!

-Acabo de aterrizar -continuó ella. - Primero, iré a mi casa a descansar un rato, pero salgamos más tarde, ¿sí?

-¡Claro que sí! Salgamos esta noche.

Respondí con entusiasmo. Pero después de colgar, tuve un golpe de realidad.

No, ya no soy libre para hacer lo que quiera. Si

quería salir de noche necesitaba el permiso de Mateo Bernard.

Y ahora que ese hombre se había vuelto tan difícil de tratar, estaba segura de que no me dejaría ir.

Suspiré, sintiendo un ligero malestar. Bueno, ya lo resolveré cuando llegue la noche.

De la nada, me había dormido otra vez, y cuando desperté ya eran más de las seis.

Le pregunté a doña Godines y me confirmó que Mateo aún no había regresado.

Para entonces, Valerie ya me había enviado la dirección del bar y me dijo que me estaba esperando allí.

Mi primer instinto fue salir de una vez, pero las palabras de advertencia de Mateo antes de irse rondaban en mi cabeza.

Ahora él es mi patrón, y definitivamente no podía arriesgarme a hacer enojar a mi patrón.

Después de pensarlo un rato, decidí que lo mejor sería escribirle para preguntarle cuándo volvería.

Saqué mi celular y busqué su contacto. Tuve que bajar hasta casi el final de la lista para encontrarlo.

Pensándolo bien, creo que nunca había tomado la iniciativa de escribirle antes. Nuestra conversación en el chat estaba prácticamente vacía, salvo por el mensaje automático que envía WhatsApp cuando alguien acepta tu solicitud.

Ni siquiera sabía si seguía usando esa cuenta de WhatsApp.

Lo pensé mucho, al final, decidí enviarle un emoji de carita tierna.

Para mi sorpresa, me respondió al instante, aunque su respuesta fue solo:

?

No tenía idea de qué significaba ese signo de interrogación, ni por qué respondió tan rápido.

Mateo respondió:

-¿Por qué preguntas? ¿No fue suficiente

anoche y ya quieres más jaleo?

Al leer su respuesta, casi vomito de la indignación.

¿Cómo es posible que el tipo que antes parecía tan reservado y serio, ahora tenía tanto coraje para soltar comentarios tan atrevidos y descarados?

Recordé la intensidad salvaje de la noche anterior, y de la nada sentí calor en el cuerpo. No era a propósito. En mi mente, solo pude insultarlo: ¡Pinche lobo con piel de oveja!

Mientras pensaba en cómo responder a su mensaje, él me llamó.

El sonido me sobresaltó, y apresuradamente contesté.

En los tres años de matrimonio, creo que nunca nos habíamos llamado por celular.

Ahora que lo pienso, ni siquiera parecíamos casados.

-¿Por qué me haces esa pregunta si voy o no a regresar? ¿Qué sucede?

Su voz era tranquila, tal vez hasta desinteresada,

pero percibí un tono serio que me puso bastante nerviosa.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Nunca conoces a quien tienes al lado (Aurora y Mateo)