Capítulo 137
Chloe abrió los ojos sintiendo el cuerpo pesado y adolorido. Las imágenes de la noche anterior golpearon su mente de golpe: la verdad sobre su matrimonio, el hecho de haber sido vendida a los Montenegro por el robo que cometió su madre...
Todo eso la había llevado al límite.
Se había entregado a él, a su esposo, dejando que durante toda la noche la cogiera como él quisiera.
No podía negarlo: lo había disfrutado mucho más que cuando estaba bajo la identidad de Gala. No hubo antifaces, actuaciones, fue una noche de entrega que la dejo confundida y vulnerable.
El ruido de la puerta del baño la sacó de sus pensamientos. Dante salió con una toalla envuelta de la cadera hacia abajo y otra alrededor del cuello con la que secaba su cabello. Se veía jodidamente sexy. Chloe se mordió el labio mientras apreciaba su torso húmedo, observando cómo pequeñas gotas recorrían sus músculos hasta perderse bajo la toalla en su vientre.
Dante se detuvo al verla, su rostro se ilumino con una sonrisa de orgullo, recordando con detalle lo sucedido la noche anterior.
- Buenos días - dijo con su voz ronca mientras caminaba hacia la cama.
Chloe suspiró, sintiendo cómo el calor le recorría todo el cuerpo. Dante se sentó a la orilla del colchón y, con un movimiento lento, retiró la sábana con la que ella se cubría para dejar sus tetas a la vista.
- No vayas a la universidad hoy - dijo él mirándola a los ojos, mientras sus dedos empezaban a trazar movimientos circulares en uno de sus pezones, endureciéndolo al instante.
- Mmh, debo ir. No quiero estar encerrada aquí pensando en toda mi ruina -gimió ella, sosteniéndole la mirada.
Dante pellizcó y tiró con fuerza de su pezón, haciendo que Chloe soltara un fuerte gemido y arqueara la espalda contra el colchón.
- Dije que no irás... Pierde el tiempo con Ivanna, haz las compras para el viaje de este domingo - ordenó, mientras llevaba su otra mano al pezón libre - ¿Viaje? - Chloe le dirigió la mirada nuevamente, manteniendo sus labios entreabiertos de donde salían suspiros entrecortados - ¿Acaso se te olvidó el compromiso con los Vander? -preguntó él, tirando con fuerza de sus pezones.
Chloe se arqueó nuevamente. Con el movimiento, la sábana bajó todavía más, deslizándose por sus caderas hasta dejar a la vista el inicio de su intimidad, que aún se sentía sensible y caliente por la actividad de la noche.
- No... pero la inauguración es el sábado por la noche - logró comentar ella.
- Exacto. Pero hay algunos asuntos que requieren mi presencia durante la semana - dijo él.
- Pero no la mía. Perderé clases - soltó ella.
Dante tiró nuevamente de sus pezones con más fuerza que las anteriores. Después, soltó uno de ellos para tomar la mano de ella y llevarla directamente a su entrepierna, por debajo de la toalla.
Chloe mordió sus labios al sentir su miembro duro y caliente, palpitando contra su palma. Era tan grande que apenas podía cerrarla para rodearlo por completo.
- Irás para que pueda cogerte toda la semana confesó él con una sonrisa cargada de una arrogancia posesiva, mientras guiaba la mano de ella en un vaivén lento.
- Si lo que quieres es coger, llevaa tu prostituta dijo ella, sin detener el movimiento de su mano.

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