Capítulo 138
Chloe terminó de arreglarse para su día de compras tras haber coordinado con Ivanna, quien aceptó la invitación de inmediato. El golpe en la puerta interrumpió y el ama de llaves entró con una bandeja. Chloe se sorprendió; no había pedido que le subieran el desayuno.
- Buenos días, señora - dijo la mujer, acomodando la bandeja sobre la mesa- El señor ordenó que se le preparara este desayuno especial y se le trajera aquí antes de que saliera.
Chloe arqueó las cejas y una sonrisa de satisfacción se dibujó en sus labios. Caminó hasta la mesa para inspeccionar el festín: frutas frescas, proteínas y jugos naturales, todo perfectamente equilíbrado y lleno de nutrientes.
- Gracias - dijo, mientras tomaba un trozo de fruta y lo llevaba a su bocа.
Chloe tomó asiento frente a la mesa para degustar el desayuno. Tenía un apetito voraz, y era lógico después de la intensa cogida que su esposo le había dado durante toda la noche. Colocó su teléfono sobre la mesa, pero antes de probar bocado, recibió una notificación de Dante.
"No le digas a Ivanna lo sucedido anoche", leyó.
Cuando se disponía a contestar con un simple "ok", la pantalla se iluminó de nuevo con un segundo mensaje:
"Me refiero a la cena. Será difícil para ella asimilar la traición de nuestro padre".
Chloe se quedó pensativa unos segundos. Si para ella todavía era complicado procesar todo, para Ivanna sería devastador descubrir que el padre amoroso y perfecto que recordaba había sido infiel con la madre de su mejor amiga.
El teléfono vibró una última vez:
"Con respecto a la cogida que nos dimos, puedes contarle con lujo de detalle si quieres".
Chloe soltó una carcajada cargada de ironía. No podía evitar que le divirtiera el ego desmedido de Dante.
"Okey, y dudo que Ivanna quiera saber con detalles cómo me cogí a su hermanito", escribió ella y, envió la respuesta antes de arrepentirse.
Dejó el teléfono sobre la mesa y volvió a su desayuno con una sonrisa.
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Dante llegó al edificio Montenegro a pesar de la confrontación de anoche con su abuelo, sabía perfectamente que no podía hacer nada para quitarle el control de la empresa, pues él poseía la mayoría de las acciones e incluso Ivanna le había firmado un poder legal para que él fuera quien se encargara de manejar sus activos.
Mientras caminaba hacia el ascensor privado, los empleados bajaban la mirada a su paso. Su teléfono vibró en el bolsillo de su saco. Era la respuesta de Chloe, leyó el mensaje mientras las puertas del ascensor se cerraraban. Una sonrisa ladeada y oscura apareció en su rostro.
Su primera noche cogiéndose a la mujer que ignoró por cuatro años había sido fenomenal. Se había saciado con ella, sacándole un orgasmo tras otro, y ella lo había exprimido totalmente. Perdió la cuenta de cuántas veces se corrió dentro de ella, porque a pesar de que acostumbraba correrse en cualquier parte del cuerpo de sus ex amantes, en ella solo quería hacerlo dentro, dejar todo su semen en su delicioso coño.
Entro a su oficina y se sentó detrás de su escritorio. Pero el solo pensar en ella, lo distraía totalmente, recordar como ella apretaba sus muslos mientras él se vaciaba en su interior le provoco una erección inmediata en los pantalones.
- carajo - gruñó para sí mismo.

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