Capítulo 87
Chloe empezó a reír ante la advertencia de Dante.
Era el colmo. Dante le prohibía tener amantes cuando él se había pasado cuatro años cogiéndose a tantas mujeres quería, dejándola abandonada en esa fría y enorme mansión sin haberle dado nunca una explicación de por qué lo hacía.
No es una maldita broma. Chloe- Siseo, pegando su cuerpo más al de ella.
- Me importa un carajo lo que digas, Dante - respondió Chloe sin siquiera inmutarse ante la imponencia de su esposo- Así como tienes a tus amantes... también pienso conseguirme un hombre que me coja, que me haga mujer. Algo que tú en cuatro años no has hecho.
Él hundió su rodilla entre sus muslos con una fuerza que no admitía réplica, separándolos para reclamar su territorio. Sus manos se aferraron a sus caderas con una urgencia violenta, bajando y moviéndose posesivamente hasta sus nalgas.
Ningún otro hombre te va a coger - siseó Dante.
Chloe lo miraba desafiante, sosteniéndole la mirada sin parpadear. Sentía el agarre posesivo de sus dedos hundiéndose en sus nalgas, sentía su erección presionando contra ella. Su respiración se agitaba, pero no por miedo. En el fondo, se sentía victoriosa de lo que estaba consiguiendo: Lo tenía fuera de control, había herido su orgullo de macho, y sabía que Dante pagaría con creces todo lo que le había hecho.
- Dante...- susurró. haciendo una breve pausa mientras su mano subía lentamente hasta acariciar su mejilla.
Sus dedos rozaron la piel tensa de su mandíbula, fingiendo una dulzura. Sonrió de medio lado.
- Estuve cuatro años enamorada de ti, esperando el momento en que me cogieras, que me hicieras mujer - susurró- Pero eso se acabó. Ahora lo que quiero es un verdadero semental que sepa coger.
- ¿Me estás diciendo en mi puta cara que quieres que otro infeliz te abra las piernas? - Siseo con rabia.
- Sí, Dante - respondió, sin un ápice de duda en su VOZ.

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