Alejandro adoptó una expresión muy seria.
—La situación de la familia de Máximo es muy complicada. Esa madrastra suya es una persona sumamente difícil de tratar. Una vez él me confesó que si algún día llegara a casarse, tendría que buscar a una mujer con un carácter lo suficientemente fuerte como para plantarle cara a esa señora. Pero él mismo admitió que dudaba que existiera una mujer así, por lo que simplemente había decidido no casarse. Piénsalo bien, ¿crees que Sofía sería capaz de lidiar con algo así?
Elena tuvo que admitir que, dada la ingenuidad y el buen corazón de Sofía, sería terrible para ella enfrentarse a una suegra de esa calaña.
—Te veo muy preocupada por el futuro amoroso de Sofía —dijo Alejandro con una sonrisa divertida.
—Es que para una chica de la alta sociedad es muy complicado encontrar un buen marido —suspiró Elena—. No hay muchos hombres que estén a su nivel. De pronto me puse a pensar en cómo será cuando Aurora y Amira tengan edad para casarse.
Alejandro pensó que su esposa se estaba adelantando demasiado a los hechos.
—Nuestras hijas encontrarán su propio destino a su debido tiempo.
Por otro lado, al enterarse de que Sofía Vargas había vuelto al país, Viviana Campos no dudó en presionar a Ezequiel Valiente.
—¡Ve rápido y pídele a Sofía que salgan! Es una oportunidad de oro. Si logran formalizar algo, yo misma iré a la familia Vargas a pedir su mano.
Ezequiel había viajado innumerables veces al País A y jamás había logrado tener una cita decente con Sofía.
De hecho, ya estaba al borde de tirar la toalla.
Al escuchar la insistencia de su madre, soltó un suspiro de frustración.
—Mamá, Sofía es imposible de conquistar. Mejor ya dejemos eso por la paz.
Viviana le lanzó una mirada fulminante.
—Has andado detrás de muchísimas mujeres y te sabes todos los trucos. ¿Acaso ya usaste todas tus cartas con ella? Mientras Sofía no esté casada, tienes que seguir insistiendo. Lo hago por tu propio bien. Si logras casarte con ella, cuando llegue el momento de heredar la empresa y enfrentes problemas, tendrás todo el respaldo de los Vargas. ¡Con ellos de tu lado, nadie se atreverá a recordarte tus orígenes!
Viviana hizo una pausa y luego continuó con tono calculador.
—Piénsalo bien. Si tu futuro hijo tiene a una madre con tanto poder y conexiones, imagínate la ventaja que tendrá en la vida. Tú ya sufriste bastante y te hicieron menos por culpa mía durante años... ¿De verdad quieres casarte con una chica cualquiera y arriesgarte a que tu hijo pase por las mismas humillaciones que tú?
Esa última parte caló hondo en Ezequiel.
Durante años, su complejo de inferioridad por su origen lo había atormentado.
Aunque ahora su estatus ya no era un secreto a voces, la realidad era que muy pocos en la alta sociedad lo respetaban de verdad.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....