Elena era su hija, así que debía transferirle las mejores propiedades y los autos de lujo que estaban a su nombre.
En cuanto a Héctor, él era su hijo varón, por lo que el Grupo Valiente sería suyo en el futuro. Tenía que planear su ingreso a la empresa para que empezara a ganar experiencia.
Ya se imaginaba a ambos hijos a su lado, cuidándolo y dándole alegrías en su vejez.
Además, con sus dos hijos como puente, seguramente tendría más oportunidades de verse con Bianca.
Y de paso, le daría una lección a Dante.
Ese hombre había acaparado a Bianca durante demasiados años, ya era hora de cobrarle intereses.
De repente, sonó el celular.
Era su abogado.
—¿Qué pasa? —preguntó Hugo.
—Director Valiente, la señorita Eulalia solicita verlo.
Hugo consideró que Eulalia ya no le servía para nada, y no tenía la menor intención de verla.
—Dile que no. Y adviértele que no vuelva a buscarme. Lo nuestro fue solo un contrato laboral, ya está despedida. Si sabe lo que le conviene, que desaparezca de mi vista.
El abogado insistió:
—La señorita Eulalia fue denunciada por la señora Bianca y está en la comisaría. Le ruega que, por favor, la ayude.
Hugo frunció el ceño.
—¿De qué la acusa Bianca?
—Hay pruebas de que la señorita Eulalia drogó a la señora Bianca y a la señorita Elena, además de haber encerrado a esta última en un cuarto frío. También hay evidencia de fraude por más de cincuenta millones a la cuenta de la señora Bianca. Con estos cargos, es muy probable que reciba una condena bastante severa.
Hugo no podía creer que Eulalia se hubiera atrevido a lastimar a Bianca y a Elena. Furioso, exclamó:
—¡Esa infeliz! Se atrevió a dañar a mi familia y encima tiene el descaro de pedir mi ayuda. ¡Ni pensarlo! No te metas en esto, ¡que se pudra en la cárcel y reflexione sobre lo que hizo!
—Entendido.
Pero Bianca y Elena no eran las únicas en contra de Eulalia. También se sumaron las víctimas de aquel accidente donde ella había atropellado a peatones mientras conducía ebria.
¿Acaso Eulalia no había tenido la audacia de intentar robarle a su marido? Pues ahora se pasaría la vida tras las rejas, pagando por sus pecados.
Sin embargo, sentía una profunda envidia hacia Elena.
Jamás imaginó que Elena tendría tanta suerte en la vida.
No solo resultó ser heredera de una familia multimillonaria, sino que se había quedado con las acciones de Bianca.
El miedo a que alguien le arrebatara a Diego creció en su interior.
Conociendo el carácter interesado de Beatriz, era muy probable que ahora intentara convencer a Diego de reconquistar a Elena. Tenía que pensar en un plan rápido.
Por otro lado, Hugo invitó a Bianca a reunirse para discutir la herencia de los hijos.
Bianca siempre fue una mujer muy pragmática cuando se trataba de negocios; nunca dejaba que sus emociones nublaran su juicio.
Si se trataba del futuro y los intereses de sus hijos, soportaría verle la cara a Hugo sin importar cuánto lo detestara.
Pero al entrar al restaurante privado y ver a Hugo sentado ahí, no pudo evitar la habitual punzada de repulsión.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....