Sofía sabía perfectamente que, apenas pusiera un pie de regreso en su país, la señora Vargas iba a organizarle una fila interminable de citas a ciegas. Y no necesitaba mucha imaginación para saber qué clase de snobs aburridos le iban a presentar.
Pero si se aliaba con Máximo, la historia sería completamente diferente.
Máximo no sentía interés romántico por ella, ni por ninguna otra mujer. Su único gran amor en la vida era su trabajo, y prácticamente vivía en la oficina.
Si lo presentaba como su prometido, su familia la dejaría en paz y ella disfrutaría de una libertad absoluta.
Al escuchar la propuesta, a Máximo le dio una punzada en la cabeza.
Tendría que estar perdiendo la razón para aceptar fingir que estoy comprometido con la hermanita menor de mi amigo, pensó, sintiendo que un dolor de cabeza se aproximaba.
***
Esa noche, Elena fue a cenar con Lucas Ferrer.
Para su sorpresa, Lucas no llegó solo. Lo acompañaba el rector Pizarro, máxima autoridad de la Universidad de Ciudad del Norte.
Durante la cena, Lucas le extendió una invitación formal para que participara como ponente en un importante seminario académico.
Elena lo miró, desconcertada.
—Profesor Ferrer, me honra muchísimo, pero apenas estoy comenzando mi carrera. ¿De verdad cree que es apropiado que yo dé una conferencia en un evento tan prestigioso?
El rector Pizarro intervino con una sonrisa amable.
—Señorita Navarro, este seminario reúne a mujeres destacadas del ámbito académico. Pero, como usted sabe, el mundo de la ciencia y la investigación ha estado históricamente dominado por hombres. No es fácil encontrar a mujeres jóvenes y talentosas para este tipo de foros. Usted ha logrado resultados extraordinarios en el área de investigación farmacéutica a su edad. Creemos que su perfil es exactamente lo que nuestra universidad necesita en este momento.
Elena intentó declinar la oferta un par de veces más por cortesía, argumentando su falta de experiencia en ese tipo de escenarios.
El rector Pizarro soltó un suspiro profundo.
—Señorita Navarro, esta conferencia es de vital importancia para nosotros. Le seré franco: nuestra institución se ha visto envuelta en un escándalo bastante bochornoso recientemente.
La curiosidad picó a Elena, pero no se atrevió a presionar para que le dieran detalles.
El rector, sin embargo, no tuvo reparos en explicarse.
—El mes pasado, dos estudiantes de posgrado que compartían habitación terminaron en una disputa pública... por un hombre. Lo peor de todo es que el hombre en cuestión era el padre de una de ellas. La compañera de cuarto se convirtió en la amante del padre. La noticia se filtró y el daño a la reputación de nuestra universidad ha sido devastador.
»Por eso estamos tan empeñados en invitar a mujeres que hayan construido su propio camino en la ciencia. Queremos llenar los auditorios con mensajes positivos. Necesitamos inspirar a las estudiantes a enfocarse en sus carreras, en la independencia profesional y en aportar algo valioso a la sociedad, en lugar de destruir sus vidas en dramas como ese.
Ahora que las veía merodeando por el campus, se preguntaba qué intenciones ocultas tenían.
Por su parte, Diana tampoco se molestó en ocultar su desprecio al ver a Milena.
En su círculo social, los secretos no existían. Todos sabían exactamente de qué pie cojeaba cada quien.
Después de graduarse de la universidad, Milena había intentado entrar a un posgrado cuatro veces. Finalmente, lo logró en la carrera con menos demanda de toda la institución.
La familia Valiente había organizado una fiesta extravagante para celebrar su «genialidad», presumiendo ante todo el país que su hija estudiaba en la universidad más prestigiosa de la nación.
Se cansaron de venderla como una mente brillante.
Pero justo cuando todos esperaban que Milena hiciera algo digno de aplaudir, su tesis fue rechazada por falta de rigor académico y su graduación fue aplazada.
Si no lograba aprobar en la siguiente evaluación, perdería el título definitivamente.
Diana estaba esperando ese momento con palomitas en mano para reírse en su cara.
Elena, sin ánimos de iniciar un conflicto innecesario, ignoró olímpicamente a Milena y detuvo a otra estudiante que pasaba por ahí para preguntarle cómo llegar al auditorio.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Me gustó mucho esta novela, bastantes enemigas tuvo la protagonista, pero me gustó como terminó; me hubiera gustado saber más de como se casó Sofia y en qué terminó Diana. Pero le doy 9 de 10....
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....