¡Cecilia vio que Saúl había llegado!
¡Y no venía solo, Lorenzo y Camilo también estaban con él!
—¡Cecilia, venimos a ayudarte! —gritó Camilo.
Los hombres que trajeron con ellos brindaron apoyo inmediato a Cecilia, dándole un respiro.
—Saúl, ¿qué haces aquí?
—Te dije que no te dejaría correr peligro sola. Me engañaste otra vez, pero menos mal que me enteré a tiempo. ¡Cici, lo que tú tengas que hacer, yo también lo haré!
Apenas Saúl terminó de hablar, Cecilia se abalanzó sobre él y lo tiró al suelo.
Una bala acababa de pasar rozando por donde estaban.
—¡Pero este lugar es muy peligroso, un error y podrías perder la vida!
—Por eso mismo tengo que protegerte. No te preocupes, no seré una carga para ti. ¡Vámonos!
Saúl acompañó a Cecilia mientras esquivaban a los enemigos, ambos con los ojos fijos en Lobo.
Lo buscaron entre el caos, y Cecilia sacó el arma que llevaba consigo.
—¡Quédate aquí y no te muevas, iré a matar a Lobo!
¡Diciendo eso, Cecilia salió de su escondite de un salto!
—¡Cici! —gritó Saúl con preocupación.
Lobo estaba rodeado de guardaespaldas. ¡Acabar con él no iba a ser nada fácil!
En ese momento, había más de veinte asesinos de élite protegiéndolo.
—Lince Cecilia, ¿de verdad crees que tienes oportunidad de enfrentarte tú sola a mis más de veinte hombres? —Lobo esbozó una sonrisa burlona.
—¡Y qué tal si me sumas a mí! —irrumpió Zacarías de repente.
—¿Por qué tardaste tanto? —le recriminó Cecilia.
De no ser porque Saúl y Lorenzo llegaron a apoyarla, probablemente el equipo que ella dirigía ya habría sido masacrado.
—Cecilia, hubo una traición en la Organización Lince. Fue ese tal Jason. Aunque fingió respetarte y admirarte, hoy, al momento de agruparnos, ignoró por completo el plan. Empezó a decir que tú podrías manejarlo sola, argumentando que como ya habías dejado la Organización Lince, no valía la pena arriesgarse por ti.


Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia