Entrar Via

Renacer: Reina de Oro, Ex de Barro romance Capítulo 78

¿¡Qué!?

Julián se quedó clavado en el piso, totalmente incrédulo: —Director...

—No te desanimes, Julián. Hasta al mejor cazador se le va la liebre. Tu desarrollo lógico fue idéntico al de Ana, pero fallaste por no ser lo suficientemente meticuloso. Hubo un error de cálculo justo en este paso.

El director Sergio tomó un gis y marcó el error exacto de Julián en la pizarra.

En ese instante, el cerebro de Julián recibió una descarga eléctrica que lo paralizó; sus pupilas se contrajeron y se quedó sin aire. Era probablemente la primera vez en toda su existencia que probaba el amargo sabor de la derrota.

Desde niño, e incluso durante todos los años en los que fue patrocinado por Mauricio en su vida pasada, Julián siempre creyó estar en la cima del mundo, intocable.

Pero al fijar la vista en la pizarra y ver el círculo de gis que el Director Sergio había trazado, sintió que el maldito error matemático se burlaba de él en su propia cara.

—¿Cómo es posible?

Mauricio dejó escapar una carcajada irónica: —Por eso les pregunté hace un momento si estaban cien por ciento seguros de sus respuestas.

La pequeña astuta había ganado por un margen microscópico, pero su capacidad analítica había destrozado por completo a la de Julián.

Era obvio que había estado ocultando sus verdaderas capacidades todo este tiempo.

Dejando de lado las tres pruebas brillantes que le presentó en la entrevista, era evidente que esta vez no se estaba guardando nada. Parecía dispuesta a reclamar toda la gloria que le había sido arrebatada.

¡Qué nivel de venganza entre dos amigos de la infancia! Pensó Mauricio. El pobre diablo que termine casándose con ella en el futuro va a tener que ponerle un altar para sobrevivir; con esa personalidad tan vengativa y despiadada, sería mejor no hacerla enojar jamás.

—Julián Ledesma, ¿sabes por qué perdiste? —Ana se acercó a él con pasos lentos y firmes. Sus ojos desbordaban burla, pero en el fondo ocultaban el intenso odio de haber sido asesinada por él en su vida anterior—. Perdiste por tu arrogancia. Eres tan egocéntrico que ni siquiera te das cuenta de que, tanto al resolver problemas como en la vida real, te crees el dueño del mundo, convencido de que todos orbitan a tu alrededor.

—¿Sabes qué pasaba en cada examen? Siempre tenía que revisar tus respuestas y borrar tus peores defectos para que no hicieras el ridículo. Si lograste tu patrocinio, si te convertiste en el primer lugar de la escuela, y si alguna vez te sentiste invencible, fue única y exclusivamente porque yo estaba detrás de ti, limpiando todos tus desastres como si fuera tu sirvienta, sin pedir nada a cambio.

'Y tú me mataste', pensó Ana con furia. —Julián Ledesma, ¿qué se siente tragar tu propio veneno? Pero no te equivoques, esto es solo el inicio. En esta vida yo seré quien esté en la cima, esa a la que jamás podrás alcanzar, y desde ahí veré cómo te retuerces en el fango de tu propio fracaso.

Los ojos de Ana brillaban con lágrimas contenidas. Veinte años de devoción absoluta y sacrificios silenciados habían terminado en la peor de las traiciones. Sí, Ana albergaba un odio inmenso, pero al mismo tiempo su mente era fría y calculadora: —A partir de hoy, ese estatus del primer lugar de la escuela dejará de existir para ti. Voltea, Julián. Mira cómo todos en las gradas te observan como a un perdedor. Grábate muy bien sus caras de decepción.

¡Era exactamente lo que él le hizo a ella!

Como si estuviera poseído, Julián giró lentamente el rostro para contemplar a todos los estudiantes en el auditorio.

Los mismos gritos ensordecedores que hace unos minutos exigían que lo declararan campeón, ahora se sentían como bofetadas llenas de burla.

—No puedo creerlo... ¿Julián de verdad acaba de perder?

Capítulo 78 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Renacer: Reina de Oro, Ex de Barro