—De eso no tienes que preocuparte, trae el contrato, lo firmaré. Pero tú también debes cumplir tu palabra: hasta que se entregue el premio, no volverás a acosar a Mena. —En esta vida, sin importar nada, él la protegería.
Le entregaría el premio del primer lugar de toda la generación y también la llevaría a emprender. Estas dificultades eran solo temporales, él tenía mente para los negocios y proyectos tecnológicos para vender; no terminaría siendo un fracasado.
—Julián...
Ximena Jurado ya ni siquiera sabía qué decir.
Aunque estaba muy conmovida, no sentía gratitud. Al final, ese dinero iba a ser para ella. Solo esperaba que en el ENIS él no tropezara como lo había hecho hoy.
En la cafetería.
—Ana, aparte de los batidos, ¿podemos pedir algo de repostería?
—Llevo tiempo queriendo probar el pastel de matcha que preparan aquí.
Ana Nogales hizo un gesto amplio con la mano.
—Pidan, ¿qué se les antoja? Pidan lo que quieran.
Tatiana le jaló un poco la manga y miró con enojo a los amigos de Leonardo.
—No se aprovechen, con las bebidas es suficiente.
Un compañero, molesto, le sacó la lengua a Tatiana.
—Tatiana, eres súper tacaña. Ana ni siquiera ha dicho nada. No nos importa, vamos a pedir pastel.
Tatiana todavía quería replicar, pero Ana la detuvo.
—Déjalos. Leonardo, atiende tú a tus amigos por ahora, voy a hablar un momento con Tatiana y enseguida regresamos.
Ana tomó a Tatiana del brazo y la llevó al lado, a la zona de cajeros automáticos del banco, puesta ahí para comodidad de los estudiantes.
Antes de que Tatiana pudiera decirle a Ana que no los malcriara tanto, vio que Ana sacaba de su bolso la tarjeta donde le habían depositado el dinero del certamen y se la entregaba junto con la contraseña.
—Tómala. En cuanto termine el ENIS, no vuelvas a tu casa. Toma este dinero y busca a esta persona. La dirección y los datos de contacto están escritos aquí.
Tatiana se quedó paralizada y, como si tocara algo hirviendo, apartó las manos rápidamente.
—¿Para qué me das el dinero que ganaste en el certamen? ¿Acaso las locuras de Julián Ledesma se te contagiaron?
Y encima le daba el contacto de un extraño, ¿para qué? ¿Para que se fugara?


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