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Renací para Destruirlos: De Heredera Asesinada a Pesadilla de mi Familia romance Capítulo 2

Si no le hubiera donado su córnea a Isabela, si Isabela no se hubiera puesto de acuerdo con el cirujano para provocar un "accidente", ella no estaría ciega.

Si no fuera por las constantes mentiras y calumnias de Isabela, su reputación no estaría por los suelos.

—¡Isabela! —Los ojos de Natalia se volvieron gélidos.

Sus manos se cerraron como garras alrededor del cuello de Isabela.

—¿Por qué me engañaste? ¿Por qué, si ya habían encontrado un donante compatible, me obligaste a darte mi córnea? ¿¡Por qué planeaste todo esto!?

—¡Puedes odiarme, pero por qué mentirme y tenderme una trampa! ¡Dime por qué!

—¡Isa! —Ricardo y Carmen corrieron para separarlas.

Mateo gritó una orden cortante.

—¡Suelta a mi hermana!

Leonardo intentó arrancarle las manos de encima.

—¡Si le pasa algo a Isa, te juro que te mato!

Y Santiago, el más joven, le dio una patada brutal.

—¡Que la sueltes, maldita sea!

La escena era un caos de gritos y forcejeos.

Pero Natalia parecía decidida a matarla, su rostro era una máscara de furia mientras apretaba el cuello de Isabela sin ceder.

¡PUM!

Se escuchó el sonido sordo de un objeto pesado golpeando un cráneo.

Las manos delgadas de la joven perdieron toda su fuerza.

Soltaron a Isabela y cayeron a los costados, inertes.

Natalia se desplomó en un charco de su propia sangre.

Sus hermanos corrieron inmediatamente hacia Isabela.

—Isa, ¿estás bien?

—Mi amor, déjame ver si te lastimó.

Santiago se quedó paralizado, con el adorno de piedra manchado de sangre en la mano.

Al ver cómo la sangre se extendía desde la nuca de Natalia, sus manos comenzaron a temblar sin control.

—¿Qué... qué hacemos? Creo... creo que está muerta.

Él solo quería que la soltara.

No quería matarla.

Carmen miró el cuerpo inmóvil en el suelo y frunció el ceño.

—Si está muerta, se nos cayó el trato con los Sotelo.

—No te preocupes, hijo —dijo Ricardo con calma—. Fue en defensa propia. Esa muchacha estaba loca. Si no moría ella, iba a matar a Isa.

Isabela disimuló una sonrisa triunfante.

Natalia estaba muerta.

Ya nadie podría amenazar su posición como la única hija de los De la Vega.

Capítulo 2 1

Capítulo 2 2

Capítulo 2 3

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