Entrar Via

Rosas Renacidas con Espinas romance Capítulo 388

—Diosa, ¡te amo!

—¡Ánimo, diosa!

—¡La diosa va a ganar!

—¡Haz que los del otro equipo salgan corriendo con el rabo entre las piernas!

...

Océano: [......] ¿Es en serio? ¿De verdad creen que esto es educado?

Iker y los demás del equipo: [......]

Los gritos de la multitud retumbaban por todo el lugar, uno tras otro, sin dar tregua. El ambiente era tan abrumador que incluso el presentador del evento de videojuegos sonreía mientras decía:

—No es de extrañar que Fuego Latino esté en primer lugar del ranking, tiene una popularidad digna de una estrella.

Océano e Iker intercambiaron miradas, aún tratando de asimilar lo que acababan de descubrir. Nadie en su equipo se habría imaginado que la chica, la que parecía menos confiable, era en realidad Fuego Latino.

¿Cómo podía ser que Fuego Latino fuera ella? ¿No se suponía que era un hombre?

Esa cara inocente, la misma que parecía incapaz de matar una mosca, era la que en el juego arrasaba con todos, disparando como si no tuviera piedad alguna.

Sin embargo, más que el apodo Fuego Latino, lo que de verdad dejó a Océano sin palabras fue ver a Vanessa de cerca.

Hasta hacía poco, él solo la había visto de perfil. Ahora, tan cerca, pudo contemplar su rostro por completo.

Se quedó embobado, pasmado por varios segundos.

Era idéntica.

Ese rostro era como una copia exacta de su tía.

Océano no apartó la vista de Vanessa, y se notaba que estaba a punto de explotar por la emoción.

David, al notar que el tipo del otro equipo no dejaba de mirar a su hermana, le lanzó una mirada fulminante. Dio un par de pasos al frente y, sin que se notara mucho, puso a Vanessa detrás de él, protegiéndola.

Océano, al ver que le bloqueaban la vista, de inmediato puso cara de pocos amigos. Dejó de lado el hecho de estar en plena competencia y, sin pensarlo, se fue directo hacia David, lo empujó con tal fuerza que David, que no se lo esperaba para nada, terminó retrocediendo varios pasos.

Vanessa alcanzó a sostener a David por detrás y, en seguida, lo cubrió con su propio cuerpo. Miró al tipo que tenía enfrente con una mirada tan dura que parecía que podía partirlo en dos.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rosas Renacidas con Espinas