Carolina pensó que no le había escuchado, resopló y levantó su pequeña barbilla.
—Dije que el mes pasado, cuando fue el cumpleaños de mamá, papá le regaló un diamante enorme. ¡Pero era rojo, no como este!
Karen estaba aún más desconcertada:
—Pero... pero, ¿cómo puede ser eso?
Dejando la frase en el aire, se volvió de repente hacia su prima.
—Natalia, lo que ella acaba de decir...
Esta, sin embargo, parecía tranquila.
—Bien, no nos detengamos en esto. —Luego le dijo suavemente a Carolina—. Ya que no te gusta estar aquí, ¿vamos a otro lugar?
Al ver que Natalia parecía ponerse de su lado, Carolina asintió alegremente.
—De acuerdo.
Natalia tomó la mano de la niña, pero antes de irse, miró a Karen.
—No le cuentes esto a la familia.
Con eso, sacó a la niña de la joyería.
Karen no esperaba que Natalia se mantuviera tan tranquila. Estaba aún más desconcertada, sin saber qué quería decir su prima.
A sus ojos, Natalia era demasiado inteligente como para no darse cuenta de que el diamante que Carolina había mencionado era el mismo que creían que Logan había comprado recientemente para pedirle matrimonio.
¿Podría ser que Logan hubiera comprado otros diamantes además de ese?
Y luego estaba esa advertencia de no contárselo al resto de la familia...
Aunque la mente de Karen estaba llena de preguntas, su absoluta confianza en Natalia hizo que la siguiera fuera de la joyería aturdida, aunque no le encontrara sentido.
***
Durante los días siguientes, Rebeca estuvo yendo y viniendo constantemente entre el hospital y la empresa.
Durante ese tiempo, aunque Carolina no había visitado a Úrsula en persona, llamaba a Rebeca todos los días para preguntarle por el estado de la anciana.
Bajo el cuidado profesional de Lucía y otros médicos, el estado de Úrsula había comenzado a mejorar.
Jorge solo estaba siendo cortés.
Supuso que Logan, dada su aversión por la familia Estrella, rechazaría la invitación.
En realidad, no solo él, sino todos los presentes, excepto Carolina, compartían esa expectativa.
Sin embargo, para su sorpresa, él sonrió levemente y respondió:
—Claro que sí.
Al oír las palabras de Logan, no solo Rebeca y los demás Estrella, sino incluso Esperanza se detuvieron sorprendidos.
Úrsula también se quedó pasmada.
Sin embargo, no le dio más vueltas, asumiendo que él había aceptado comer juntos por cortesía hacia Esperanza, dada su presencia.
Los demás compartieron la interpretación de Úrsula.
Carolina, encantada, tomó a Rebeca del brazo y salieron.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Señor Lafuente, su esposa ha pedido el divorcio hace tiempo
Llegué al capítulo 593 y no puedo seguir!. Taaantos capítulos y ahora resulta que quedé estancada. Pensé que por fin había encontrado una página donde podría leer una novela en forma continuada, sin comprar capítulos,pero no, son igual que las demás, ni siquiera dan chance de ver publicidad para seguir leyendo. Pésimo!!....