Luego de estar unas cuantas horas probandome vestidos. Tenía
al menos 10 seleccionados luego comenzó el trabajo de los zapatos. Eran muchos
y todos hermosos. Luego de probar y probar conseguí el que quería.
- ¿Que es todo esto?.- Preguntó Abbie al entrar a la
habitación.
- Somos de Doce & Gabbana.- Hablo un hombre.
- Ella es la empleada. Abbie ¿Porque no limpias en otro
lado?.- Ella gruñía y salió.
- Vaya mujer.- Dijo un hombre.- Bien Ellen encargarte del
maquillaje, y Peter encargaré de su peinado.
- Nos queda solo una hora y media
- Dense prisa Ignacio Diaz ya llegará
- Aquí estoy.- Dijo el apoyado en la puerta.- ¿Mí ropa ya
está lista?
- Si por aquí tenemos todo preparado
- ¿Ya tienes el vestido amor?.- Sonreí ante su apodo,
asentí.
- Si
- De acuerdo.
Una hora y media más tarde estábamos listos Ignacio le pago
a Dolce & Gabbana y se fueron. Salimos de la mansión y un hermoso Audi
estaba afuera pase yo primero y Ignacio tomo mí mano.
- Estás realmente hermosa.- Me beso
- Gracias.- Sonreí.
- Dejaras a todos con la boca abierta Franchesca.- sonreí.-
Te quiero.
La emoción me lleno. Mí sonrisa se agrandaba cada vez mas, y
mis ojos brillaron el me quiere esto es increíble
- Yo también te quiero Ignacio
- Oye...- Lo mire el lamió sus labios.- ¿Quieres...?...¿Quieres
ser mí novia?
- ¡Si!.- Le dije feliz. Él me beso. Ya no era una
relación de solo sexo ahora era su novia
- Está sin duda es la mejor noche.
Una vez que entramos al salón habían un montón de hombres
con trajes hablando de negocios. Mujeres con vestidos hermosos hablaban de ....
No sé de qué realmente hablaban ellas.
Nos acercamos hacia unos hombres que conversaban animados y
al lado sus esposas.
- Ignacio.- Hablo un hombre.- Me alegra verte por aquí.
Se dieron un apretón de mano y luego Ignacio miró a todos
- Ella es Franchesca Welsch mí novia.
- Es un gusto.- Ignacio saludo al resto y yo tuve que hacer
lo mismo, luego comenzaron a hablar.
- Tenemos un gran proyecto con América del sur será grande.-
Hablo un hombre.
- ¿Y tú Ignacio?.- Hablo un chico más o menos de su edad.-
¿Aún sigues con tu plan con la industria en Texas?
- Así es en un mes comenzarán a trabajar aya.
- ¿Y a que te dedicas Franchesca?.- Preguntó un hombre como
de unos 30 años.
- Comenzaré la carrera de periodismo
- Increíble.- Las mujeres me miraban mal ¿Que acaso las
mujeres de los empresario no podíamos hacer nada?
La noche paso rápido yo me aburri la mayor parte del tiempo.
Cuando volvimos a casa nos duchamos y acostamos Ignacio me beso y abrazo.
- Este lunes comienza la universidad.- Yo me queje el río.
- Perderé mí empleo tengo que hablar con Rose.
- Lo siento amor pero ir a la universidad será mejor que
cuidar niños y hacer el aseo de por vida.
- No menos precies esos trabajos.
- No lo hago.- Me beso.- Franchesca...
- ¿Si?
- Mañana quiero que me acompañes
- ¿Donde?
- Iré a conocer a Harry.- Me miró serio en su mirada se veía
miedo.
- ¿En serio?.- Le sonreí y el asintió.- Eso es muy bueno Ignacio.-
Lo besé
- ¿En serio no te molesta que haya tenido un hijo?
- No, bueno, si, pero no es culpa de Harry. no me gustaría
que te enojaras conmigo por haber tenido un hijo así que no me enojo.
- ¿Tienes un hijo?.- Preguntó asustado yo negué.
- Era un ejemplo.- Ignacio suspiro aliviado
- ¿Que querrá?
- Supongo que si
- Será incómodo. Prometo que cuando tengamos un hijo no será
así.
- De acuerdo pero aún no quiero hijos solo tengo veinte.- me
reí
- Lo se y yo tengo veintiuno y aún no quiero hijos... Bueno
otro. - Le sonreí y besé su mejilla
- Es un gran paso lo que haras. Estaré orgullosa de ti
- Mí madre se enteró que eras mí novia por la prensa.
- ¿Que dijo?
- Está enojada.- Baje mí cabeza.- Ella...- puso su mano en
mí mentón y levanto la cabeza.- No entiende porque estoy con la ex empleada...
Pero pronto lo asimilara.
- ¿Y tu padre?
- El está feliz él siempre me apoya en todo.- le asinti
- ¿Y si tu madre nunca me acepta?
- Lo hará, y te querrá tanto como yo te quiero.
Pasamos por una calles bastantes alejadas por donde yo
acostumbraba a pasear. El auto se detuvo en un semáforo Ignacio me miró
nervioso yo le sonreí. Unas cuántas cuadras y entramos a una zona peligrosa
gente tirada en la calle los perro iban en manada ladrando de un lado a otro.
Las paredes de las casas estaban rayadas con mensajes ordinarios.
Ignacio se detuvo en una casa pequeña. Estaba pintada blanca
pero un tanto desgastada. Una ventana estaba rota y pegada un cinta adhesiva.
Ignacio hizo una mueca y me miró, y se bajó del auto, yo
hice lo mismo y caminamos hasta la casa.
- No esperaba que fuera así
- ¿Nunca habías venido?
- No.- Tocó el timbre y Victoria apareció en la
puerta.
- Pensé que era broma que venías.
- No lo era.- El dijo serio y Victoria nos hizo pasar.
- Pensé que venías solo
- No pensaste bien entonces. ¿Y bien?
- Harry viene altiro siéntate.- ambos nos sentamos y
escuchamos unos pasos hacia nosotros.
el ¿Sabes porque?.- Ignacio no respondió.- Porque soy su madre, soy la que lo
cuido desde que nació y tú no te apareciste por casi 3 años. Eso significa que
no tienes ni un derecho. - Ignacio la fulminó con la mirada Victoria tenía
razón.
- ¿Si? Pero conmigo tendrá una buena vida
- ¡Conmigo también, no le ha faltado nunca nada y no por ti
si no por mi, porque tú nunca has estado para el! .- Le gritó estaba histérica,
Ignacio iba a responderle pero yo lo detuve, para que me mirara
- Creo que tenemos que irnos.- Le dije despacio para que no
se enojara conmigo.
- Joderme tu y tu hijo.- Le dijo a Victoria
- Ignacio .- Lo mire sería, Victoria fue hasta la puerta y
la abrió.
- Vete, mí hijo no te a necesitado nunca y hoy no será el
día que vaya a serlo
Ambos salimos de la casa y nos subimos al auto. Ignacio lo
arranco y pegó su vista al frente. Su mirada sería sus manos aprentando el
volante, pasó un semáforo en Rojo y casi chocamos con una camioneta,
chille
- Ignacio.- Le dije pero el no me escucho adelanto un auto y
casi nos choca por detrás.- ¡Ignacio para el auto! ¡Que pares el auto!.- El lo
detuvo en seco en medio de la calle, y los neumáticos sonaron. Y las del auto
que venía atrás de nosotros también. Mire asustada hacia atrás y el auto
alcanzo a rodearnos
- ¡Hijo de puta! .- Le gritó el hombre de aquel auto.- ¡Puto
cabron! .- Ignacio. Apretó el acelerador en forma de amenaza
- ¡Detente! .- Abrí la puerta y me baje, el me miró con los
ojos bien abiertos y se bajó, los autos pasaban por nuestro lado de forma
peligrosa. Vi a unas señoras mirar nuestra escena
- ¡Vuelve al auto!.- Me grito furioso, las señoras nos
miraban y comentaban entre ellas, copuchentas las mire mal
- ¡¿Que no tienen algo mejor que haces?!.- Ellas me
miraron ofendidas y entraron a la casa
- ¡Vuelve al maldito auto! .- Me volvió a gritar Ignacio
furioso mientras se acercaba a mí
- ¡No! .- El me tomo del brazo y apretó.- Me estás
lastimando
- ¿Que mierda te pasa eh?
- Escucha no es mí culpa la mierda que te pasa a ti, tú no
puedes llegar y decirle que te llevaras a su hijo ¡No puedes! .- Me enoje.- Y
ese niño no tiene la culpa que su madre no tenga dinero, y no tiene la culpa de
tener un padre como tú.- Sentí su mano en mí mejilla y el ardor comenzó a
aparecer. Mis ojos estaban llorosos y me sacudi para soltarme de su agarre.-
Sueltame
- Franchesca...- Vi sus ojos abrirse impactado pero ya era
tarde.- Mí amor perdoname
- Te dije que me sueltes.- Volví a sacudirme
- No.- En su voz se notaba que estaba alarmado.- Yo... Nunca
le había pegado a una mujer
- Lo hiciste ¡Lo acabas de hacer Sueltame!
- ¡No! .- Me miraba con los ojos suplicantes.- Yo..tú no
tenías la culpa
- ¡Sueltame! .- Le volví a gritar y esta vez sí me soltó,
crucé la calle y justo venía un taxi para mí suerte estaba vacio
- ¡No Franchesca!.- Me grito cuando me subí.- ¡Franchesca!

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