Entrar Via

¡Sorpresa! Tuve Cuatrillizos con Mi Desconocido Esposo romance Capítulo 1878

Nuevo hogar¡Sorpresa! Tuve Cuatrillizos con Mi Desconocido Esposo ya está en NarraverseSigue leyendo en nuestro nuevo sitio: un lector más limpio, páginas más rápidas y los capítulos más recientes.Leer en Narraverse

Como Aspen ya estaba sospechando, seguro era porque había notado algo raro.

Orion frunció el ceño y preguntó:

—¿Y qué ha hecho exactamente?

Aspen respondió:

—En Nochebuena, le mandó a Carol un pastel en forma de corazón. Eso ya es bastante sospechoso, ¿no?

Orion se quedó pensativo por un momento.

—¿Ese día que pediste fotos en el grupo fue por eso?

Aspen asintió:

—Sí, sentí que le gustaba Carol. No te imaginas la manera en que la mira, algo no cuadra.

—Además, Samira y Carol lo rechazan. Para que las dos se sientan incómodas con el mismo hombre, y que a la vez le guste Carol, sólo puede ser Enrique.

Cuando terminó de hablar, Aspen suspiró:

—Nunca subestimes el sexto sentido de una mujer, a veces es muy certero.

Orion la miró sorprendido:

—¿Estás diciendo que Timur es Enrique?

Aspen ni negó ni afirmó:

—No lo sé, pero estoy segura de que hay algo entre Timur y Enrique. Así que mejor andarse con cuidado.

El rostro de Orion se ensombreció. Para Samira, Enrique era la mayor amenaza.

Si se le cruzaba la oportunidad, Enrique no dudaría en acabar con Samira.

Pero, ¿cómo podía ser que Timur fuera Enrique?

¿Cómo puede una persona convertirse en otra?

Aunque se hubiera operado la cara, sería imposible que no quedara ni el más mínimo rastro.

—¿Ya revisaron su ADN para confirmar su identidad?

Aspen negó con la cabeza:

Además, si fuera tan buena persona, no estaría tras Carol, que es una mujer casada.

Y tampoco Samira y Carol lo rechazarían al mismo tiempo.

Todo pasa por algo.

Quizá Timur no sea Enrique, pero seguro hay algún lazo entre ellos.

Aspen concluyó:

—Mejor prevenir, porque no estamos para sorpresas.

Orion, con el ceño fruncido, echó un vistazo hacia el interior de la casa. Samira seguía acariciando su pancita y conversando con Carol.

No sabía de qué hablaban, pero Samira lucía tan feliz que parecía que se le iba a escapar la risa de la boca.

Aspen tenía razón: él no podía permitirse ningún descuido.

Si algo le pasaba a Samira o al bebé, Orion no podría seguir adelante.

Sin ellos, ya no quedaría nada de él en este mundo.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Sorpresa! Tuve Cuatrillizos con Mi Desconocido Esposo