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¡Sorpresa! Tuve Cuatrillizos con Mi Desconocido Esposo romance Capítulo 1960

En cuanto vieron a Carol salir con Tesoro en brazos, todos corrieron hacia ella.

Orion estaba tan nervioso que las piernas le temblaban y, de no ser porque Ledo, que iba delante, lo sostuvo, casi se cae al suelo.

—Tranquilo, padrino —le dijo Ledo, sujetándolo.

Los labios de Orion temblaban sin control. Quería agradecerle a Ledo, pero no le salía la voz. Quería preguntarle a Carol cómo estaba Nano, pero tampoco podía hablar. No sabía si era por los nervios o porque, en el fondo, le daba miedo preguntar, temeroso de escuchar una mala noticia.

Respiraba agitado, parado justo frente a Carol, con el ceño fruncido, los ojos rojos, mirándola, preguntando con la mirada:

¿El bebé...?

Carol, notando la angustia de todos, fue al grano y les dio la buena noticia:

—No se preocupen, el pequeñito la libró. Está fuera de peligro.

En el momento en que salió con Tesoro en brazos, Carol ya sabía que el pequeño estaba fuera de peligro.

Los ojos de Orion se abrieron de par en par.

Hernán, sentado en su silla de ruedas, también abrió mucho los ojos.

Con voz temblorosa y con mucho cuidado, Hernán le preguntó a Carol:

—¿Dices que... que se salvó?

Carol asintió con una sonrisa.

—Sí, el niño es fuerte, no era su hora. Ya tiene fuerza para llorar, y sus órganos están mejorando poco a poco.

Todos se quedaron mirando, asombrados y llenos de emoción.

Orion, sin poder contenerse, rompió en llanto de nuevo. Lloraba y preguntaba al mismo tiempo:

—Carol, dime bien... ¿de verdad quieres decir que el bebé... que nuestro pequeño está vivo?

Carol volvió a asentir.

—Sí.

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